martes, julio 20, 2004

VIH y la verdad que todos llevamos dentro

Fue fácil esperar que pasara el fin de semana para saber los resultados del examen de sangre que me hice para averiguar la presencia del virus que golpea cada una de las relaciones sexuales que se viven en el planeta. Que pena. Como estaba tan resfriado, con dolor de cabeza y dolores varios me la pasé todo el día durmiendo y no hubo presión. Spiderman vino a salvarme para creer que todos llevamos un héroe dentro y antes, Shrek, para saber que los ogros somos como las cebollas. A esa altura ya me había dado cuenta de que el hecho de tener una relación sexual sin preservativo no es lo mismo que tener SIDA, por lo demás, si no hay más prácticas de riesgo, mi caso, es mucho menor la probabilidad. Por lo demás, el otro, en esa primera vez, pregunto mil veces por el estado de salud mío. Para mí, ingenuamente, eso era estar “protegido”. Como sea, metido en este pellejo, dormí bien y temprano fui al centro médico por los resultados.
Un trámite curioso en que esperé bastante por la impresión de cada uno de los resultados de los siete exámenes que me hicieron. Habían sido siete tubos llenos de sangre, no era pare menos. Uno de los resultados estaba ya impreso y metido en un sobre. Supuse que era el de VIH. La mujer que me atendía, como para aumentar las dificultades para saber qué decía ese sobre, corcheteó todo sin lógica ni orden.
Me fui con todo doblado en la dirección opuesta a la que entré. Por los largos pasillos buscaba un lugar más o menos tranquilo para abrirlo. Pero a las 10:30 de la mañana un centro médico tiene poco de tranquilidad. De ahí, tres asientos vacíos, abrir el sobre con curiosidad y risa nerviosa. Resultado: Negativo. Uff, ¿era lo obvio no? Lo demás era hipocondría, la sinusitis y a falta de vitaminas que me diagnosticó el médico.
Supongo que no pensé realmente que fuese a dar positivo, caso en el que ni siquiera hubiese planeado escribir esto acá. O tal vez sí, pero después de haberme tragado la verdad a fuerza de golpes. Por lo menos ahora es una buena noticia y puedo seguir practicando la transparencia conmigo mismo y con los demás.
Y como esa era una de las dudas que habían nacido después del último tiempo, ahora ya se puede dar por terminada una batalla. Me di cuenta entonces que a veces hay que sacar las verdades con jeringas y que ¿cómo después de cosas como esta voy a dejar de creer en lo que siempre he creído? Si las cosas estuviesen mal tendría que buscar al culpable. Pero ahora todo está bien y en paz planeo subirme a cada montaña de nuevo. Sólo lamento haber sido bastante ingenuo con el tema, por suerte puedo lamentarlo.
La verdad que todos llevamos dentro surge cuando, al filo de la vida, me aferro a lo único que realmente poseo; amo lo que siempre he amado y odio lo que nunca quise para mí. Lamentable es que tenga que ser al filo de la vida, por eso seamos sensatos, tratemos de buscar la verdad antes.
Así, aunque tenga molestos dolores de cabeza por la congestión y me duela la cabeza cada vez que me enfríe, canto: laaaa la la la la mmmmm mm mm mm mm. Si mi verdad es darle el corazón a cada persona que pasa, que sea; si me deber es regalar en cada nota una gotita de emoción... encantado; si mi verdad es confiar en que vale la pena decir estas cosas, que así sea. O si debo pecar de siutiquería en creer que el amor todo lo puede, pecador soy.
Ahora terminó de llover en Valparaíso y hace un frío de puta madre. Mis manos siempre faltas de circulación sanguínea parece que fueran a desaparecer, pero bien. El sol sale a ratos.

lunes, julio 19, 2004

VIH, más o menos

Después de contarle al médico de mi conducta sexual, ella me preguntó si tenía vida sexual activa, además de reprocharme el antecedente, muy importante según ella, que debería haber dicho antes. En seguida me pregunta si me hice el test del VIH. Le digo que no y hace un gesto de sorpresa y pregunta: “¿quieres hacértelo para salir de la duda?”
Y claro, supongo que todos tenemos dudas diarias, pero no de ese calibre y como alguna vez tuve sexo sin condón… las tenía. Por lo demás las formas de contagio, para información del consumidor, se expanden a todos los “fluidos sexuales”, como eufemísticamente me dijo una encargada de enfermedades de transmisión sexual. El SIDA, la sífilis, la gonorrea, los papilomas no se qué y otras no sé cuanto cosas. Solange (el médico) en seguida me habló de las tasas de contagio que no diferencian entre homosexuales y heterosexuales. La probabilidad es la misma, el susto es el mismo, las sensación de que la vida se va de las manos y no nos dimos cuenta cuando había que apretar.
Y como tenía dudas le dije que sí, me lo haría. De paso ella me haría exámenes de Hepatitis B, sífilis y otras cosas, además de un control hepático para otros males. Y no deja de ser extraño que, si las probabilidades de enfermarse son las mismas, se haya apresurado en pedirme el examen… me pregunto si lo hubiese hecho si fuese hetero. O probablemente lo hizo porque cuando me preguntó si había usado protección vio por un segundo mi mentira… no sé  mentir. La primera vez no usé.
De ahí la felicidad porque saldría de la duda. Yo llegué con un resfrío de dos semanas, con ganglios y amígdalas inflamadas, dolor del colon por la preocupación de haber terminado parte de mi vida y dolor de cabeza. Y pensaba, en mi hipocondría, que en una de esas me había pegado algo en mi última relación con un hombre de amor liviano y que en el peor de los casos era una manifestación de defensas bajas y ya saben lo que eso significa. Todo eso, un poco de ignorancia y de falta de apego a la vida. No hay mucha felicidad que encontrar cuando uno acaba de terminar y está con un resfrío de aquellos, pero no sólo por eso, siempre he pensado que debiera morir joven de alguna enfermedad lenta como para alcanzar a despedirme, aunque así como se cumplen los deseos terminaré repentinamente.
Al día siguiente (jueves) me sacaron sangre para llenar siete tubos herméticamente sellados. Con mi cara de amígdala le respondía a la enfermera las razones de la doctora por pedirme tantos, tantos exámenes.
Iba en ayuna, lo que no me cuesta, pero me acentuaba el pensamiento en las posibilidades después de todo. Casi como un acto reflejo empecé a buscar en mi cabeza métodos de suicidio: armas, cuerdas, pastillas, cuchillos, líquidos. De todo eso me pareció mejor lo de las pastillas para que fuese más placentero y menos trágico para quienes me encontraran. Claro que se corre el riesgo de que las pastillas no sean suficientes y de permanecer en  coma “inducido” por años. Porque no tenía ganas de molestar a mis padres con este inconveniente. Si alguien a quien amo se enfermara le daría un buen garabato, pero lo abrazaría muchísimo, después todo sería comenzar a despedirse supongo, o  a ver qué se puede hacer. Pero en mi caso no les diría a mis padres y me tragaría unas decenas de pastillas y me acostaría en mi cama. Mi imaginación llega lejos.
El resultado se concería en dos días.

jueves, julio 15, 2004

Where is the love? Ò¡Ó

Pensé que no volvería a escribir sobre P, pero debo hacerlo para consignar un hecho particular. Un sueño sobre él, o con él. Pero como los sueños son construcciones frágiles sólo puedo escribir un pequeño detalle que es el que recuerdo: él me besaba y yo estaba acostado, o por lo menos en posición horizontal sobre un lugar cómodo. Y no puedo extenderme más porque no tengo más recuerdo. Lo curioso es que llegue un momento en que el recuerdo tiene un valor neutro para la vida cotidiana, pero la cabeza pase como un film recién estrenado éste tipo de representaciones. Y seguro que sentí el beso, o era algo que tenía que ver con la ontología de un beso o un beso de despedida. En todo caso vale dejarlo consignado.
 
Mientras, siento que regresa mi normal deseo de ser amado, jojojo. Y es como para darle una fiesta de bienvenida a este viejo sentimiento :) Claro que es demasiado conformista el pobre. Tal vez deba aumentar sus umbrales de felicidad. Y es que, por ejemplo, no creo que vuelva a aparecer el mismo nivel de atracción y goce que sentía por la música de Alejandro Sanz. Porque ahora me gusta, pero no es lo mismo. De ahí que me alegre de que las ansias de abrazos y de besos, de tardes de cine, de caminatas por las calles sin gente, de cuidados mutuos y varios, de compartir, de acariciar, de reírse, de regalarse uno mismo pal otro, de esconderse de la gente, de desnudarse y de arriesgarse a amar...mmm... no desaparezcan. 'a por él!
Que no se pierda el sentimiento.

miércoles, julio 14, 2004

Ontología del beso

"Es difícil ser minoría" me lo dijo mi médico, mujer, cuando le conté que yo era homosexual. Me preguntó si necesitaba hablar y le dije que el problema de la afectividad es serio porque, al final todos buscamos alguien que nos ame, pero no todos quieren hacerlo.
Otro problema, que no comenté es tratar de que la vida de uno no sea un error y tener que justificar la existencia con un bien superior que haga valer la pena de ser parte de la minoría. La verdad es que no debería justificarse nada. No hay derecho al miedo. Sin embargo, no dejará de ser dificil ser parte de una minoría, de allí que se creen espacios de solo minoría, donde la minoría parece ser mayoría pero, claro, es un engaño.
Lo que sí es igual es un beso. Hombre-hombre, hombre-mujer, mujer-mujer, un beso es un beso y por eso es inexplicable el cierto pasmo de mi amigo Yox por ver a su mejor amigo besándose con su reciente pololo. Dos niños rubios muy bonitos por cierto. Porque un beso es igualmente raro entre quien se lo dé; una abertura de un cuerpo se junta con la abertura de otro cuerpo e intercambían salivas, lenguas, a veces, y toda clase de cosas que se puedan encontrar dentro de una boca. Pero es más, se intercambían el deseo de poseer al otro, o más, de estar dentro de él/ella, de conocerle por dentro, de respirar el mismo aire, de tocar la inmensidad del sujeto que cierra los ojos mientras respira más que lo que cabe en el aire. Un beso debe ser algo así como una intersección de dos autopoiesis Lo interesante sería saber qué es lo que pasa con éstas cuando se separan, cómo se afectan, etcétera, etcétera.
Tendré que releer a Maturana y Varela. Ahora bien, el nuevo pololo, el primero, del amigo de Yox tiene experiencias anteriores. Él se llamaba Camilo y ha andado con dos personas a la vez, con un hombre y con una mujer. Éso lo contó cuando joteaba a la amiga de Yox y mía: Flo. Ella lo ha resumido como una cochinada, muy a su estilo... por mi parte simplemente creo que no serían, lamentablemente, tanto así como una minoría. Por lo de más, la vida para la poligamia y el amor-de-piel es más fácil.

martes, julio 13, 2004

I gave my best, one last cry

Tengo un incómodo dolor de colon. Por suerte ahora estoy fortalecido. Podría seguir preguntándome ¿por qué él se cruzó en mi camino? ¿Por qué creía que yo tenía que aprender de él? ¿Por qué cometí el error de darle tiempo acá? ¿Por qué en lo único donde tenía que entregar no dio nada? ¿Por qué después del amor es tan fácil odiar? y así, pero da igual porque ya no me importa saber las respuestas. Porque quizás si hubiese perdido algo más importante, pero, al contrario, mi vida será mucho mejor sin el tipo que me hizo mal. Y si algo aprendí es lo que no quiero, lo que no debe tener un lugar en mi corazón, lo que no quiero ser y lo que valgo. Me equivoqué muchísimo y éso sí que lo lamento.
Por lo demás quien resultó ser no fue de quien me enamoré. Creo que solo recordaré ese buen comienzo. Que él haga lo que sabe hacer. Supongo que el hizo intentos, pero no tenía la intención.
Y, para cerrar de una vez estos capítulos lamentables de mi vida, y que no viajen a mis ojos las cosas que no deben viajar, me han recomendado que escriba una lista de las cosas que no quiero y de lo que quiero y de lo que deseo y que se yo, y quizás sea bueno, pero no es mi estilo. Además que espero que de la piel me salga el rechazo a cosas similares. Porque no hay que volver, y no hay que llorar por quien no sería capaz de derramar la misma lágrima por mí. Suena bien, y será mejor. Igual es una pena tener que defenderse de otra persona, eso nunca ha sido mi finalidad en la vida. "Antes" debo decir que no me gustó este final.
Ahora las cosas felices sii!!, he cantado por internet a un amigo, en una expansión de las posibilidades de la red. Tampoco es mi afán en la vida expander la red, pero sí cantarle a la gente y provocarle emociones, porque la voz, queridos lectores, es lo único que nunca podrán quitarme. Y espero tener noticias de cuando pueda cantarle a más gente. Pronto. Que más, felizmente: todo lo que este semestre debía cumplir ha sido despachado.
Y una buena sonrisa me ha dado un hermoso niño de la U. Siempre hay una nueva sonrisa que recibir ;)

lunes, julio 12, 2004

Salvado, Who the hell are you?

www.yanoduele.com
Que las canciones y los amigos me salven... pero como caer es más fácil que salir que caer, son dos. Por suerte, me salvé de lo que es amor no más!
Y que más, lo mejor es que me han enseñado una muy buena canción de Madison Avenue que en m icabeza a puesto en su lugar al sujeto. Sí, no es bueno que me haya pasado por encima alguien de quien... bueno, alguien a quien nunca debería haber amado.

TODO ES MENTIRA (Tess)

Tú quieres sexo en vez de amor,
me prometes emoción,
pero siempre el límite es quererme.
Tú con tus trampas de cartón,
metes mano al corazón,
y me engañas como la serpiente.
Yo soy el tallo de una flor,
que deshoja sin sentir,
y te sigo como una inconsciente.
Voy a cortar con tu pasión,
a sacarme tu aguijón,
y a borrar tu cara de mi mente.
El cielo se apagó, todo es mentira...
entre tu alma y la mia, un desierto bajo el edén...
El juego se acabó, todo es mentira...
tu droga favorita, amar solo con la piel...

Yo cambio el sexo por amor
y desnudo el corazón,
me enamoro como una inconsciente.
Tú sólo quieres diversión,
clavas dentro el aguijón,
y me dejas sola con mis duendes.
El cielo se apagó,todo es mentira...
entre tu alma y la mía, un desierto bajo el edén...
El juego se acabó, todo es mentira...
tu droga favorita, amar solo con la piel...

Lo estoy probando todo
tus mentiras me dan morbo
me estás comiendo el coco
con tu amor de peli porno.
Ya sé que entre nosotros
tierra firme, sólo polvo,
yo soy caperucita
y tú eres siempre siempre el lobo.

Todo es mentira...todo es mentira...todo es mentira...
El cielo se apagó, todo es mentira...
sube la adredalina, hasta el amanecer...
El juego se acabó, todo es mentira...
tu copla favorita, sueña y olvídame...

Todo es mentira, entre tu alma y la mía...
un desierto bajo el edén,el juego se acabó...
todo es mentira, tu droga favorita...
amar solo con la piel.
Todo es mentira.

domingo, julio 11, 2004

Una vida sin título

Es lo peor del mundo estar enfermo y haber terminado recién. ¡Es lo peor! jaja, es como que el diablo se hubiese propuesto meterse en mi corazón y haberse revolcado adentro de mi existencia. Y ahi está el malvado y me pregunta: "Aaaaha! ¿tu creías que el mal no podía hacerte daño y que siempre el bien gana como en las películas norteamericanas?"
Y es ese el mayor problema: un constante cuestionamiento por saber si lo que sentíamos era lo justo, lo sensato, lo verdadero, lo mejor. Porque cuando el amor se transforma en odio, el dolor es tan grande. A mí no me cabe en la cabeza que quien me daba tanta felicidad me cause tanto dolorcito acá. Y creo que no me equivoqué en lo que sentía, eso es lo peor porque fui súper feliz y terminé siendo el típico desdichado de una teleserie.
Ufff. Y ahora hablo con este bambino y lamento que todo haya ido como fue.

sábado, julio 10, 2004

El canelo y el duelo

www.elamorsecuraconmasamor.cl
Uno es capaz de ser feliz y de vivir bien cuando sabe quién es uno mismo. Sé que hacer porque sé quién soy. Y creo que siempre lo tuve presente. Lo malo pasa cuando me enamoro y se me olvida todo. Ese sentimiento es tan fuerte! es más fuerte que yo y más fuerte que todas las cosas! Igual lo agradezco a pesar de los malos ratos que hay que pasar por él porque estar en ese momento único que en es correspondido, aunque sea por un rato, es como estar más vivo. Y ahora que no estoy siendo amado, como creí haberlo estado... mmm... me dieron ganas de acabar con esto porque estoy un poco cansado de emociones no correspondidas, me dieron ganas de dormirme para siempre, de no cuidarme de mi amigdalitis porque para qué si el amor en el mundo parece no ser lo que es. Pero después de dormir desperté y me acuerdo de cada uno de mis amigos que se preocuparon por mi y me aconsejaron desde mandar los dolores al fin del mundo hasta hacer lo que dice el corazón. Yo pensé que estaba solo en esto, pero no po, no lo estoy. Y el mejor consejo que me han dado es que el amor se cura con más amor, asi que a echarle pa'elante, quiero más amor para esta vida y a repartir más.
Tengo un canelo, el árbol del universo mapuche. El tallo está orientado en la misma dirección de eje cósmico, y su punto de encuentro con el plano horizontal de la tierra (Mapu) determina el centro del universo. Y sus ramas salen de cuatro. Cada uno de los puntos simboliza los niveles cósmicos y cada rama las direcciones de ese nivel y su proyección en la machi, la mujer que se conecta con la parte del mundo que es invisible. Algo en el alma de cada canelo tiene parte del universo. Bien, ha de tratarse de eso, de saber qué parte del universo se sintetiza en cada uno, porque no tendremos raíces, pero busco donde echarlas, y si me las han sacado, simplemente he de buscar otro lugar. Por eso el amor se cura con más amor, porque al final se trata de buscar ese punto de encuentro entre cada uno y la tierra. Porque cuando del principio me han separado lo único que quiero es volver.

viernes, julio 09, 2004

Amigdalitis o las vidas purulentas

www.desdehoyempiezoamorir.com
Tengo algo atravesado en la garganta, y no son mis amígdalas hinchadas por esas infecciones de invierno. Podría ser algún llanto que quede, o lo mal que me cayó que calificaran este blog como una terapia, mi odio al Imperio (¿porqué no te quedas en casa? de Ismael Serrano) o peor, aún no me logro reconciliar con la existencia de P.
Y es que este blog, en una muy corta defensa institucional, no es una terapia, es una forma de comunicarse con el mundo, o más bien con el universillo que todos guardamos afuera. Y ojalá fuera si quiera un efectivo camino de desahogo como yo pensaba, pero después de escribir acá el dolor es el mismo. (El siquiatra que me atendió el 2000 gozaría con esto) Que sea para dejar patentes las incongruencias de todo ser humano. Y aquí voy: lloré tanto la última noche, fue tan trsite el primer día, ha sido tan triste el segundo, y esta noche me duele tanto la cabeza. Porque en esta situación hay una máxima complejidad. Si la gente es tan útil como cada átomo del universillo, es imposible que yo pueda querer matar a P, que quiera olvidarlo, y que su existencia fuese desde ahora una inexistencia. Eso es ir contra las leyes del universillo. De ahí que, aunque él me hubiese aún más daño-engaño, igualmente piense en su bondad. Y por eso, por él me cortaría igual un brazo... o quizás un dedo. Porque el objeto del dolor no tiene porqué ser menos víctima del dolor. De ahí que yo haya utilizado el extraño término de disociar para tratar de olvidar al hueón que me hizo por un momento creer que tener la confianza puesta en el hombre, era un viaje directo al precipicio. Y, claro, tengo intenciones inclinadamente suicidas, pero no quiero morir equivocándome en lo que creo.
Disociaría todo para quedarme solamente con lo bueno. Mientras, una lágrima cae pidiéndome explicación. Pero hay cosas, tan líquidas y tan inciertas, que no puedo escribir en un soporte tan de ningna parte como éste. Aún así, no puedo ir en contra de las lágrimas, tan básicas, preguntan cosas tan obvias. Como antenoche, cada vez que hay algo en que ya me parece que no puedo hacer nada, y me desespero, vienen ellas, como un ejército salvador y enfilan en linea recta a enfrentarse con lo imposible. A veces ni ellas pueden y necesitamos un ejército de mar, otras, pueden.
Como cuando murió mi nona, un caso de hace tanto tiempo que no viene al caso detallar. Salvo porque mi llanto de antenoche tuvo características similares, una sensación de inevitabilidad, de que me habían desterrado, que me habían sacado las raíces desde donde yo había querido crecer, como todo árbol, yo y mis raíces. Esta vez me dijeron simplemente que mis raíces no podían crecer ahí, y el llanto era por un muerto, por el amor muerto, por el árbol muerto. Con mi nona las lágrimas pudieron, con P no.
Y algo de eso descubrí en una interesante conversación con el ayudante de la U. Y como mi deshaogo (que linda palabra) no había tomado sonido, frente a él la pena pedía convertirse en una voz más o menos trémula. Y me ha dicho que uno no llora por amor, y es cierto, porque el amor lo que hace es hacerme feliz; sin embargo, cada vez que ese amor es inevitablemente asfixiado y se muere, hay que llorar porque no se puede hacer nada más. Como cuando se muere alguien.
Y no es raro entonces que se me haya ocurrido que desde hoy empiezo a morir. Y cómo no? si se me acaban las ganas de toparme con alguien más, si tengo tanta pena que parece que durará toda la vida, si por más que escriba páginas y páginas, ninguna palabra podrá devolverme lo que perdí. Por eso, cuando las cosas se mueren hay que enterrarlas no más... y ahí estás en el ejercicio de meter en la tumba, echando tierra y flores y no te das cuenta cuando ¡aaaaah! ¡Cuidado! ¡Enterraste el corazón! ¡Y la mano! ¡Y mis ojos, mis besos!
Y será entonces que hay que esperar que el cuerpo resucite. Lo único que pido es que este cuerpo no sea de una especie rara.
En seguida, pensé que esto de afanarse por lo rico que es estar con alguien muy amadamente se me había knockeado pero me niego, ni enterrar ni nada; si vuelvo a amar la tercera vez será aún más fuerte. Aunque en este último caso como en el de antes no me haya gustado el final, puedo morir por eso, di nuovo.
Por cierto, siempre existe la posibilidad de que me estén engañando y que no me digan la verdad, pero ¿cómo podría vivir suponiendo que todo el universillo que me rodea es falso?

jueves, julio 08, 2004

El corazón partío y los que tienen corazón herido

...Me gustaría saber si él quiere que le de tiempo, si el cree que puede comprometerse o algo así, ahora, o nunca, pero no puede disponer de mis sentimientos como para pedirme que seamos amigos o amantes. Ya entiendo que él no va a quererme como yo lo quiero. Va a perderme… y yo voy a perderlo a él...
Él era Pablo, a él le da lo mismo que tengamos un compromiso, y después de que para mí todo empezara como un juego, me empecé a enamorar, de a poquito. Nunca estuve tan enamorado como la primera vez, creo, pero el amor no tiene medida ni comparación y ésta era una de las cosas que él no entendió nunca. Y me fue tan mal que era para pansar que saber amar era estar en una posición no privilegiada. Ahora, a las 3.30 de la mañana después de haber terminado con él aún tengo los ojos rojos, tengo frío y ansiedad de la gente que no tiene sucio el corazón.
Nunca habrá una mañana como esta en la que no sé si llorar por el tipo que perdí o por mí; por los programas de televisión que vi abrazado en el sillón o por los que veré. Y no es raro porque la primera vez quise que si me enamoraba otra vez iba a ser más fuerte, y que si me caía me iba a caer más fuerte. Dicho y hecho, me caí por el barranco, despeñando de apoquito el corazón en el cerro.
Pablo me buscó una tarde post clases de universidad y me dio un beso. Después de una o dos semanas me buscó de nuevo y me invitó al cine. Me dio un beso. Nos vimos de nuevo y me dio más que un beso. Y el retrato de una relación de amor debería empezar así, pero él no tuvo eso conmigo. Supongo que lo intentó y no entiendo qué lo frena, no entiendo que alguien no pueda hacer un esfuerzo por contener algo lindo consigo. ¿Alguien me puede decir por qué tiene tan sucio el corazón? Quisiera colgarlo a la luna para que viera lo que yo veo. Me gustaría que aprendiera a apreciar la vida.
Después de los primeros encuentros todo fue como por un tubo, deslizándose en encuentros diarios, salidas por ahi por allá, "te quiero", "yo también", y démosle cuerda para bajar al túnel... hasta que la cuerda se acabó (Nunca supe que había cuerda)
Y le pregunté si pololeábamos y él no pudo decir nada, y me dijo después que quería tener sexo con alguien que le gustara y no le importaba si estaba yo con él. Y después faltó a la cita que teníamos. Y plif plaf pluf, cartas mias: "no soy una droga", y cartas de él: "no puedo quererte como tú me quieres, ¿podemos ser amigos?" Un cuento conocido para mí. No, no puedo. Y el final de él ayer a las 10.30: "creo que si soy un drogadicto y no me enorgullece"
A él le preocupaba que por su atractivo físico pudiera perderse de una magnífica noche de sexo o algo así. Y es muy raro, porque yo nunca me fijé en su cuerpo, y ni siquiera me parecía atractivo. Yo creo que todo los cuerpos tienen algo de hermoso, pero yo no se lo encontré a él sino hasta que me enamoró un poco. Y debe ser porque lo que los cuerpos son está en directa relación con lo que hacen, o algo así.
Quisiera odiarlo muchísimo porque sería tan fácil. Y creo que lo hago un poco, en directa relación a lo que le amaba, pero ¿que culpa tiene un ignorante o un drogadicto? Por cierto, no sé de él acerca de drogas sino a su pésima forma de mirar a las personas y las cosas. Se droga con todo y no hay compromiso ¿con quien? con él.
Esto es tan triste porque a mí no me gustaba y me di el tiempo de encontrarle la quintaesencia que lo hacía un humano feliz y maravilloso. Ahora me pregunto si realmente es eso lo que encontré. Él era un tipo muy lúcido, pero frío, bruto, pero sincero. Sólo le pido al universo entero que no me vuelva a poner a tipos como él en mi camino porque estoy cansado, porque me hizo tanto daño que podría agotar en mí esa llamita de la felicidad y de la esperanza, que hace vivir en mí a todos los cronopios y todas las famas. No quiero verlo más para poder olvidarlo, porque su recuerdo no me trae buenos recuerdos. Es como haberme tirado el alma a la basura, es como haber dicho que esto no servía de nada, es como decir que un pedazo de cuerpo de otro, que tenga ganas de sexo, vale más que yo. ¿Vale más que yo?
No quiero verlo más porque la ciudad me duele sin él. Porque en la noche no podré esperarlo y no...
Aún tengo un libro que me prestó y las dedicatorias que me hizo en otros dos ¿las arranco? Sería tan fácil si se pudiesen arrancar los episodios de la vida que hicieron mal, eso por lo que ahora me siento un looser. Y que pena, que pena que busque y busque por el despeñadero y no encuentre nada, nada qué recoger para siempre de ese corazón sucio que amé, y que amaré hasta un buen tiempo más. Pensé que era cosa de limpiarlo, pensé que el amor lo podía todo, pero no conté con que no todos cuentan con eso. Y si el mundo es así universillo, prefiero morir. No quiero vivir con gente como él que a cada rato intenta que su cara sea la del Nemico.
Voy a morir por ésto porque el universillo así no me hace feliz, porque no puedo parar de llorar por un drogadicto como ese, porque sus abrazos eran lo más grande que me había pasado jamás, porque yo creí que estaban limpios.
Y yo pensaba que no iba a ser importante para mí, tan poco importante que ni siquiera lo había escrito acá. Y lloro de nuevo y no puedo estar bien después de eso. Y gracias al universillo que no está mi padre para poder llorar bien. Y qué raro que las misma noche deseaba para estar con él, ahora la deseo para lamentar no estar con él. Tuve que escribirlo acá, porque fue importante, fui feliz con él y ésta era la historia emocional.
Lo único que deseo con toda mi fuerza es no perder el arrojo por estas cosas, y no se cumplan las expectativas de vida de mi generación. Por ahora. Ya veré si no me han roto el Romanticismo. Y ahora que no voy a ninguna parte!
Por eso es que las cosas del mundo no tienen importancia. Porque da lo mismo llorar en este lugar o en el otro. Porque mis ojos rojos duelen acá o allá, porque la gente que amé no tenía para mí tiempo ni lugar. Porque un siete o un cuatro vale lo mismo cuando me cortaría el brazo porque este universillo fuese un poco mejor.
(Y ya veis que antes me pierdo a mi que perder el Romanticismo y mi confianza en que sí hay alguien que me sabrá entender)
Por último, Felipes y audiencia escasa, Si en 1, 2, 25 o 50 años más no encuentran a nadie del universillo que valga un brazo, un corazón, no se preocupen, relájense, que ya se lo dijo il mato a Gelsomina: "hasta esta pequeña piedra sirve para algo y tiene un lugar en el mundo, porque si esta piedra no tiene una utilidad, entonces nada tiene utilidad" Y por eso siempre hay que asir el mundo entero, como las piedras.
Pero estoy cansado y como cada último día, hoy muero por esto, y mañana también.

miércoles, julio 07, 2004

Yo sabía, había que decirlo bajito...

Qué por lo menos las canciones me salven, porque con esta pude llorar más y limpiarme. Terminé y me rompieron el corazón. Esto es "Lo diré bajito", de Alejandro Sanz, una versión en piano, pre-disco, y la gracia es cómo consuela saber que no soy el único. Pero cómo entristece la canción!

Si yo no te merezco, no me hagas destino.
Si no te acompaño no me hagas camino.
No lo hagas al menos, conmigo.

Yo tengo mi universo y es porque lo necesito.
Todos somos héroes en busca de auxilio.
Despacio, heridos, no lo hagas conmigo.

Y se va, se va, se va con el vaivén.
Sé que a ti te daba igual perder, pero a mí no.
A mí no me da igual yo miro alrededor.

¿Por qué no eché de menos los mares de ilusión?
¿Por qué no te a extrañado que no haya huracanes de pasión?
Mírate, mírate, mírate, mírate.
¿Qué has hecho contigo?

Estás como la luna, de la noche siempre esclava.
Yo no quería perderme ni una sola madrugada.
Al menos contigo, no lo harás conmigo.

Y nos vamos tú y yo, tú y yo a perder.
Sé que a ti te daba igual querer, pero a mí no.
A mí no me da igual, yo miro alrededor.

¿Por qué no eché de menos los mares de ilusión?
Por qué no te ha extrañado que no haya huracanes de pasión
Mírate, mírate, mírame, míranos
¿Qué has hecho contigo?

Si yo no te merezco, no me hagas destino
Si no te acompaño no me hagas camino
No lo hagas, al menos, conmigo.

martes, julio 06, 2004

Lo diré bajito

Es de noche, y de noche las palabras mías se despiertan como si alguien fuera a leerlas. A lo mejor voy a leerlas yo mismo en otra noche y en otras ciudades. "Ahora, que la adolescencia es un septiembre lejano" llegué al momento en que tengo que elegir, con quién ando, que hago y que dejo de hacer y no es fácil. Pero no pieso teorizar sobre eso, más bien actualizar mi memoría sobre el pincipal tema de esta página: il cuore.
El niño que me besó hace un mes se ganó mi corazón, así de simple. Y creo que yo me gané el suyo, pero el no quiere ponerle nombre a esto ni proyecta algo, ni piensa en qe yo seré el único mientras esté con él. Es facil decirlo pero yo le quiero cada vez más hasta el punto de amarle y no me es fácil dejarlo como quien tira un tarro a la basura. La spersonas no pueden tirarse a la basura.
Pero no sé como tratarlo. No se imaginan lo difícil que es que alguien te diga "pero podemos ser amigos", cuando ya había tomado un tren en otra dirección. Y es más dificil pensar que alguien quirer disponer de mis sentimientos así no más,a pedir de boca. no es tan fácil.
Por eso, pienso que si yo no lo merezco, por favor no me hagan camino.
PD: esta vez he sido confuso, pero es que estoy confundido.

martes, junio 22, 2004

Tenemos cenizas de revoluciones

Vuelvo a escribir acá cada vez que tengo algo lamentable que comentar. O algo no-feliz. Las cosas no-felices me gustan. Las cosas felices también, y así tengo ahora un conflicto personal en la busqueda de la felicidad con alguien. O sea, el conflicto no es personal sino de dos.
Yo creo firmemente que el amor es una maravillosa forma de unirse con el mundo y de apartarse de la soledad radical e incluso de la circunstancialidad. Y ya me doy cuenta de que no todos piensan lo mismo.
Veo al studente d'italiano ma il ragazzo non mi risponde. Io voglio ascoltare lui, parlare di la vita con lui, vere si lui pò essere mio amico... Ma, lui non risponde. Su existencia es bastante representativa de lo que siempre ha existido in la mia vita.
Esa historia adquiere importancia sólo para un blog y para los pensamientos. En cambio la historia con Pablo inunda los ámbitos en los que vivo.
Pero él está más preocupado de defender su libido que de amar. Y ser polígamo para él parece ser, según entiendo, una práctica que le hace reafirmarse como persona. No me importa... él me manifestó su interés de intentar la momgamia y creo que puede ser eso lo que buscaba por él; aunque no és lo que me molestaba. En sólo unos días pasé de quererlo mucho a tener que cuestionarme mi amor por él y ver si mi amor correspondía con el prototipo que él tiene de sí mismo. Todo por pedirle que fuesemos pololos. QUe ridículo, no obstante, por eso me di cuenta de que no quiero adaptarme a nadie, no quiero que el amor que entrego sea de prototipo, no quiero tener que optar por la monogamia o la poligamia, no quiero tener que medir mis palabras cuando amo, no quiero venderle mis sentimientos a las palabras. No quiero pornerle nombre a lo que siento, no quiero estar sin él y no quiero que él comparta sus besos con otro más. No quiero dejar de verlo, no quiero que sus amigos se metan en lo que tenemos, no quiero que crezcan árboles en la cabeza de tanto pensar en qué, cómo, cuándo y cuánto es lo que quiero, no puedo amar a dos personas a la vez y no quiero que se me pase la vida pensando en el amor.
Y si no me aman como yo amo, que el mundo me destierre.

viernes, mayo 21, 2004

Zurdo

Estaba pensando últimamente lo curioso que es que mi mayor problema en la vida en este momento sea cómo tener lo que quiero, además de que lo que quiero es amor, es el amor de alguien. Supongo que habrá momentos en la vida en que los problemas sean mayores. Por ahora el problema es si me miró JC (como creo que se llama) o no.
Me di cuenta de que es zurdo, lo que quiere decir que es conocido de un amigo que puede informarme mas cosas para acercarme y para poder "expresarme". Que chistoso suena.
Por si fuera poco, como volví a sentarme a mas distancia de él, como antes, quedé, sin embargo, más cerca de su vista y me miró varias veces. No es decir nada que mire, aunque me basta como he dicho, pero no lo es si se considera que el debe hacer el esfuerzo, el mismo que hacía yo para quedarme un segundo cruzado por la profundidad de sus ojos.
Eso me ha devuelto en parte la felicidad que había perdido.

martes, mayo 18, 2004

Rabia

Además de que éste sea una especie de diario público de un muchachín de un lugar del mundo, para que sea leído por gente que debe ser poca porque no es el tiempo de publicar esto, no debe tener más sentido que el que le tengo ahora: poder descargarme, poder escribir las cosas que no puedo dejar de sentir y que me tienen triste, creyendo que le importan o entretienen a alguien más que a mi.
Como sea, hoy tengo rabia porque ya noto que no habría interés del niño del curso de italiano que me gusta. Los hechos: lo he invitado y no fue, nos saludamos, pero no parece buscar momentos para conocernos más, aunque se ve timido... y yo parezco demasiado apresurado ¿cierto? Recién me lo han dicho. Y aunque un amigo me ha dicho que eso a los gays nos pasa miles de veces prefiero pensar que es cuestión de tiempo y aunque sea quedarme mucho tiempo esperando hasta que desaparezca.
Alguien debería tener en cuenta estos sentimientos, alguien debería notar la complejidad de este nudo que se hace en el pecho.
Y si no pasa nada... los últimos días sin duda le pediré que me deje hacerle un retrato. Ya vierais esos ojos inmensos que parece que se van a tragar el mundo. Ya quisiera que esos ojos me miraran.
Si no que me miren en otro tiempo, que me miren en la muerte, que si caigo en su abismo no me canso.

lunes, mayo 17, 2004

De qué me hablas

Me besó en el cuello alguien que no conozco y, que más, me asusté. Lo raro fue que el beso me gustó pero del susto no pude hacer nada y me fui. Ahora no puedo hacer nada más que contar que fue un abrazo tan amable, a pesar de que era atrapador y de un desconocido, que me hubiese quedado ahí. Después pienso cosas ilusas como que me gustaría tener ese abrazo del niño del curso de italiano que me gusta, pero eso es parte de la ficción que me permite estar contando lo que pienso.
Además un lindo beso.

sábado, mayo 15, 2004

Volver for good

Ya canté, después de no haberlo hecho por más de 5 años, toda una abstención. Y fue un regreso bonito, porque la voz salió como quería y canté las cosas que quise. Sólo para el recuerdo diré que canté estas canciones: Back for Good, Tabaco y Channel, Your Song, Aunque no te pueda ver, Corazón Partío y Dormiré. Además tuve algunos buenos reconocimientos de gente ligada a la música y los discos con lo que me quedo más que satisfecho.
Lo mejjor de todo fue haberle cantado canciones a mi amiga Pali. Por cosas circunstanciales cuando algunos ganan algo, otros pierden otra cosa, pero como diría mi profesor Gustavo Martínez, es solo una correlación espúrea. Lo que no es espúreo es el amor que le siento a esa niña adorable, y no solo porque me prometió hacer un personaje inspirado en éste humilde servidor, sino porque, como la gente que me gusta, sus ojos brillan y cuando la miro me deja entrar en ellos.
Por eso nunca me cansaré de hacer promesas y de prometerle la vida a los amigos y las canciones a mi garganta. Volver es bueno.

jueves, mayo 13, 2004

Jueves de amor y comprensión

Hace frío, pero no quiero hablar del frío.
Mañana canto y hoy no tuve la fuerza para saludar al niño que me gusta y que conocí hace poco. Lo invité a escucharme en el cafe concert de la Universidad, pero quien sabe si va (eso ya sería mágnifico y una buena señal). Y pienso que lo más probable es que no vaya, pero un amigo me ha dicho que no tengo que pensar cosas que no han pasado, que no tengo que pensar en cosas más de mañana porque no han pasado, entonces, solo hay que esperar que las cosas pasen.
Por eso puedo hablar de las cosas que pasaron, como que hoy me sentpe delante de él y no podía voltear la cabeza para mirarlo, por suerte los segundos que lo vi pude encontrarme con sus ojos increíbles. Es como si tuviera una cierta luz adentro, como si me dejara entrar cada vez que lo veo.
Parte de mis sueños tienen que ver con sus ojos, con mirarlo fijamente y besarlo hasta descubrir qué es lo que quieren decir sus ojos.
Me he dado cuenta que los jueves son así, siempre necesito llegar a casa y buscar alguien que me de amor y comprensión. Lo curioso es que hoy me han dicho que yo le soluciono problemas a la gente, el lado triste, que ya he comentado es que "consejos vendo y para mi no tengo". Igual es un decir porque tampoco soluciono más problemas de lo que cada uno pueda solucionar.
Por lo menos, Dios, o a quien corresponda, dáme la certeza de que cuando muera estas cosas del amor van a tener sentido. Que mis ansias por verle valen pasar por cualquier desierto.
Ojalá vaya a verme.
Ojalá yo cante bien.
Ojalá no haga frío.
¿Que se siente cuando pasa algo asi y quien esperas aparece?

martes, mayo 04, 2004

Hablando de bipolaridad

Bueno, supongo que tengo que decir la verdad y ser transparente con mis sentimientos, para que cuando lea estas cosas, 25 años más viejo, pueda realmente reirme o al menos entender estas cosas que pasan.
Por eso debo desengañar la aparente facilidad con la cual esperaba tener respuesta del niño de los ojos abismales que me atrae en la clase de italiano (creo que se debe decir abismantes, pero que diablos, es mi adjetivo).
Hoy no me ha mirado, aunque ni estoy seguro porque me senté tan lejos que ni yo pude mirarlo. Y eso que hoy se veía tan bien. Por lo menos pude mirarlo antes de entrar, pero no me atreví a hacerlo tan directamente.
Mi problema son los ojos, los míos. ¿Por qué tienes que mirarme? ¿Por qué una mirada tuya tiene que entrar en la mía y caer en lágrima al día siguiente? ¿Por qué de mirar puede nacer la paciencia que me gasta la sonrisa? ¿Por qué de lo impalpable creo que entro en tí, sólo porque siento que entraste en mí?
Imaginareis, futuros Felipes que lo que siento ahora es el desengaño de la trampa que yo mismo me puse, a la que mis ojos me ataron. ¿Qué hago cuando por ellos soy capaz de pasar de la esperanza a la desazón?
Entonces, como un mito de eterno retorno, se me pierde la felicidad y me amargo de la escasez frente a la abundancia; tanta gente y yo tan desabastecido de la fuente poética.
Ahora el péndulo está de este lado y, según las estadísticas, un casi amor por año es lo común para mí; un beso cada 3 años; dos o tres fiestas entre cumpleaños; y una nueva mirada cada vez; ilusiones varias por semana; y miles, miles, de horas imaginando qué sería de mi compartiendo sonriente el sillón, sujetándome de otros brazos a la vida, para que no me lleve la muerte.
La próxima vez tendré que hablar de mi miedo a la muerte.

sábado, mayo 01, 2004

Una tarde estudiática

Estoy un sábado en la tarde en Santiago de Chile porque no quisiera tener raíces en ninguna parte, quisiera mmm volar, pero de alguna forma soy árbol y tengo raíces. El caso es que temo que mi relación con los orígenes es dificultosa, pero se hace más dificil todo porque también le tengo miedo a la muerte. Entonces, cuando huyo de los dos extremos a los que se ata la vida de cualquier hombre, busco un medio que no sé si existe, la felicidad que no podemos definir, o el amor que, ilusoriamente me mantenga siempre a la misma distancia del principio y del final, que me haga volar y despegarme.
En realidad eso del justo medio aristotélico es difícil.
Pero me siento solitariamente feliz, trataré de aprovechar eso porque si quiero convertirme en poeta de tomo y lomo tendré que leer harto, ojalá como Truman Capote quien decía leer 5 libros a la semana, pero yo creo que era joda, con uno estará bien, aunque un par de veces me leí un libro en una noche, pero son cosas de excepción. Empezaré por estudiar lo que tengo que aprender.