viernes, mayo 27, 2005

Crónico

Siento mi cabeza como si me estuvieran apaleando. La sinucitis, que no sé si se escribe así o con s. Pero o la nombraré más por ahora. Solo quiero comentar que odio tener que estudiar siempre bajo circunstancias incómodas como una enfermedad. Que necesitaré un carrete pronto. Ojalá me escuche el santo de las fiestas. Ademas, uhmmm, ¿saben que hay una ciudad en Malasia que se llama Kuching y que es nada menos que la ciudad de los gatos?
Curioso, por que nosotros le decimos cuchitos.
Hecho de menos a mi gato.
Cuando tenga
mas cabeza
escribiré
más.

jueves, mayo 19, 2005

Soldados de Salamina

Hoy llegué a mi casa hace 15 minutos. Del cine, de ver Soldados de Salamina de David Trueba.
Junto al edificio hay una bencinera, yo iba caminando con frío y concentrado en que mi chaqueta era 3/4 y que por lo tanto me hacía ver chico, además de que no tenía como hacerla combinar con el resto de la ropa, especialmente los zapatos. El cuero sirve para tapar el frío, pero ¿cómo lo mezclas con zapatillas o blue jeans? Es un lío.
En eso estaba cuando en la bencinera hay un tipo de pie con las piernas cruzadas, a un metro del auto, con la mano empuñando la manguera y el brazo estirado hacia la entrada de bencina del auto. Ya dirán ustedes que era una posición bastante gay y de hecho es lo que pensé. Mi vista estaba un poco nublada y a penas veía que tenía una chaqueta de cuero negra aparentemente, blue jeans azules gastados y una bufanda azul con un gorro de no se qué color.
Me sigo acercando al tipo. Iba caminando hacia la entrada del edificio y la claridad de la imagen me hizo darme cuenta de que la cara me era conocida. Era Ricardo Fernández, actor de Los Capo. El auto era un jeep de no se qué marca, pero no viene al caso. Creo que silbaba un poco. Y me quede mirándolo un rato mientras el también me miraba, aunque probablemente halla estado mirando al horizonte, pero tampoco viene al caso.
Créanme que estaba más bueno que en la televisión.
Al reconocerlo, y ver de nuevo su ropa, pensé que era la forma en que debería ir vestido alguien como yo -por altura, digo-: chaqueta no mas baja que a la cintura, además que la dureza del cuero hace que sea bastante dificil de llevar si el cuerpo que tengo no es de maniquí. Como sea, conclusión de la noche: no lleves chaquetas 3/4 si puedes en algun momento encontrarte con alguien a quien tengas que mostrarle tu dignidad.

martes, mayo 17, 2005

De uno a siete... ¿cuanto frío hace?

Ponle nota a tu vida. De uno a siete, ¿cual episodio en tu vida merece un siete? En realidad la idea no es mía, sino la copia de lo que sale en una película que vi este comienzo de semana. Originalmente es de cero a diez... Uno: la vida te ha llevado por donde ella quería; diez: tu has llevado a la vida por donde querías. No estoy seguro que responder pero creo que en mi caso un 8. Esto es como ejercer la libertad.

Hoy hace muchísimo frío en Santiago y empieza a llover en este mismo instante. La idea de que tengo que salir me congela las manos, pero siempre un sacrificio tiene sus recompensas.
Por favor que llegue alguien a calentarme las manos jajaja.
Mis manos son muy frías. Es como si la sangre no quisiera bajar hasta allá. Me tendré que poner guantes, pero estoy seguro de que es mejor que llegue alguien y me tome las manos entre las suyas :D Además de entibiarlas se transformaría en un buen momento de socialización.

lunes, mayo 16, 2005

Un sonido más y me despierto

Un sonido más y de despierto. En realida las cosas que pasan en el 80% de las ocasiones no son trágicas. No hay llantos diarios desde mis ojos ni temo la aparición de fantasmas.
La mayoria de las veces mis días tranquilos pasan entre la U y el departamento, además de algunas salidas para el sicólogo y los imponderables... o trámites.
En realidad no sé porque cuando tengo que escribir prefiero hacerlo sobre las cosas trístes y las desesperaciones, más que sobre las cosas buenas que se me ocurren, como el buen carrete que tuve el fin de semana con un amigo que conocí.
Asi que vamos cambiando la cara :D. Que caer en el abismo implica también pdoer levantarse.
Empezaré por respirar más profundo.
En seguida, diversificaré el material de esta página.
Compartamos la felicidad.

sábado, mayo 14, 2005

Hace tiempo que no me sacaba una foto. Parece que me voy de viaje.Ojalá resulte. Por eso tuve que sacarme la foto. Posted by Hello

ríeme

Escucho "Es algo personal"
y buscaba refugiarme en las imágenes. En la luna, en la tierra, en los carteles de la publicidad, en las películas del video club, en los cines.
Estoy un poco enmudecido y me cuesta hilar las palabras.
Quizás el desorden en mi escritorio tiene que ver con que no encuentro mis sentimientos. Cierro los ojos y veo el frío negro de mi cuerpo adolorido por los hombros. Creo que no encuentro el momento.
Escucho "Dime que me quieres"
Que terrible que las canciones de amor estén escritas en segunda persona singular y que justo en este momento no haya a quien cantárselas. Las canciones de amor, con todo lo cebolla que puedan ser, no están hechas para los que lo necesitan.
Escucho "echo de menos"
Estoy un poco preocupado porque ciertas cosas me recuerdan de la soledad. Que susto, en realidad "si tu no te das cuenta de lo que vale, el mundo es una tontería si vas dejando que se escape lo que más querías"

La verdad es que tengo pena porque a veces me siento un poco alejado de las personas. Es como no ser capaz de entender la felicidad de algunos, o los carretes. Como no poder compartir lo mismo. Es algo muy extraño. Es mas mental que nada. Creo que en algún momento de la vida perdí la espontaneidad o algo así.
Y, como el desamor, se siente como un vacío en el pecho, justo desde la garganta hasta uhmmm... como si un aire amargo bajara por la garganta, pase por la tráquea y me transmita el frío.
Y las lágrimas en los ojos son también el deseo de que lo que estemos viendo no sea verdadero, que las lágrimas puedan ocultar. Que llueva, que las calles alumbren.

Como con mi sicólogo:
Ven y siéntate conmigo y cuéntame la historia.
Ríeme.
Que cuando lo encontré, algo extraño vino y me adormeció. Ahora tengo miedo porque sé que no estoy tan lejos y que está tan oscuro el abismo. Que si bajo, irás conmigo?
Dónde nace este dolor, dónde nazco. Dónde te busco
¿Dónde me encontraste?

Acompáñame y no me dejes nunca por favor.... siempre pienso que serás tu el último. Pero hay veces en que nunca, nunca. Y estoy un poco debil por eso, un poco mucho, un poco temo de cada cual. Temo de mi mientras nada me lleva afuera.

bla bla bla

viernes, mayo 06, 2005

La casa protege al soñador

Todos somos una ventana. De una gran casa a la que podemos darle la oportunidad de ser el hogar de aves y miedos. Somos una casa y la casa protege al soñador.
Pensaba yo en eso acostado mirando el cielo celeste con algunas nubes. Ahora pienso si en realidad la gata Luna habrá decidido escapar de su casa, o la casa se extendió para que fuese protegida en otro lugar. Qué culpa tiene un gato y qué culpa tiene el amor que tiene por el algunos hombres. En realidad estoy en contra de que el Estado tenga el derecho de decidir sobre la vida de cualquier ser humano, tanto como sobre el uso de música bajada de internet. Mi postura particular es que hay contenidos inmateriales que son de propiedad universal inevitablemente: los sonidos, las ideas, etc.
Tratar de limitar el uso de aquellos es, para mi gusto, como si se metieran dentro de mi cabeza a ver qué música escucho y qué ideas tengo. En ese sentido para mi la memoria de un computador es como MI memoria, en consecuencia, privada.
Otra cosa es la comercialización. Por ejemplo, me aprendo una canción de memoria y la canto siempre, al día siguiente se la canto a un amigo y él se la aprende de memoria. Eso es como compartir un archivo mp3, pero no la estoy vendiendo, no estoy dicéndole a mi amigo que la canción la inventé yo ni ganado dinero por ello. A los que lo hacen... todo el peso de la ley.
Perdón por la disgresión.
Hablaba yo de la gata y de la casa que protege y de este soñador que busca una casa.
Busco una casa de un modo como cuando pense que me dejabas y que no volverías a casa. Estaba seguro de que no te encontraría al volver. Pero sigo soñando, aunque se me escapan los momentos; sin embargo, como cuando construyes una estación de trenes esperando que llegue el tren (idea citada), construyo el viaje con pleno conocimiento de que tendré con quien viajar (aunque aún no sepa detalles)

lunes, mayo 02, 2005

Al otro lado de la Toscana

Tres películas: Eurotrip unrated, Al otro lado de la cama, Bajo el sol de Toscana. Curiosamente con un denominador en común: tangencialmente hablan de el tema gay. A modo de resumen, en Eurotrip Unrated un joven apuesto va en busca de una amiga alemana a quien confundió con un hombre, por su nombre. En el camino se encuentran con un italiano que manosea a uno de los amigos... Claro, en la película quedamos con la sensación de que todos los italianos son gay, que en Europa del este con un dólar podemos comprar un edificio y que podríamos entrar fácilmente al departamento del Papa (que queda en la mismisima iglesia de la Plaza San Pedro )
Subiendo el nivel los españoles de Al Otro Lado De La Cama nos convencen de que "todas las personas son bisexuales", en una versión anterior y mejor que el intercambio de parejas que nos contó Closer. Ahí el problema del lesbianismo se cruza cuando el arido duda de su mujer, al mismo tiempo que él la está gorreando... por último, en Bajo El Sol de Toscana es determinante la llegada de la protagonista (hetero) a Toscana en un tour de una agencia gay.
Ninguna conclusión más que decir que, salvo la del Eurotrip, de la misma calaña que American Pie, son películas más que recomendables. Y que sobre lo gay, sin querer hacer nada mas que un comentario de curiosidad, parece que hay algo como una inquietud, como que los personajes se cuestionaran a sí mismos, y que la temática gay sea un recurso accesible. La pregunta es ¿qué es lo que se están cuestionando los personajes? porque no se trata acá de sexualidad solamente, sino más bien de cuestionar casi cuanto de cerdad hay en lo que dicen, cuanto de doble intención hay y cuánto de anormal hay en ellos. En ese sentido, me parece que llamar a colación ese tema le da profundidad a las cintas. Algo más allá de un simple viaje o una infidelidad.

domingo, mayo 01, 2005

I tought

Ya es mas oficial. Me voy de viaje, me voy a Italia. Y esto debería ser, para mi gusto, algo parecido al viaje de Goethe o al de aquellos personajes que obtenían una especie de viaje instructivo a ese país. Hasta el momento debo admitir que tener un viaje así ha tendio dos efectos, primero provocar la distancia de ciertas personas. Es raro, como que la gente se protege de perder a alguien, después de las reacciones de "que bueno" vienen las de "no te voy a ver nunca más" y en seguida mi miedo de que no se acerquen mucho. Creo que el "volveré" no logra tranquilizarlos.
Lo segundo es que, casi al contrario, tener este viaje en el futuro es para mi algo así como un salvavidas. Pensar en que este corte repentino de relaciones con un lugar -por primera vez, por lo cual admitan mi prejuicio- me permite tener cierta libertad con respecto a las vicisitudes actuales. Por ejemplo, un episodio actual de vergüenza y las dificultades de sustentar relaciones de amistad que no me confundan... en definitiva, que un asunto se vaya a cortar inevitablemente -además de la tristeza proporcional asociada- da un poco la libertad de que si se corta antes no debería ser mucho el cambio.
Lo desagradable de todo esto es que, a pesar de estar tan tranquilo y feliz, pienso que me haría muy bien tener un pololo y compartir con él ciertas cosas de mi vida que en este momento no tengo mucho con quien compartir. Sigo con esa necesidad de proyectar cosas con alguien, que en realidad no tiene porqué ser un pololo, pero es lo más lógico, en una sociedad en que la amistad está tan venida a menos, y que para mí -como para todos, al parecer- es muy difícil.
En fin, más profundamente, no sé si estoy bien, pero hoy tengo aquí una relación dinamitada por el deseo indomable de tener una relación con alguien. Algo que aún no termino de entener ni captar.
¿Me viste desaparecer?
Cancion de hoy: Simle o Aime, de Damien Rice.

jueves, abril 28, 2005

Cuando busco la forma de hablarle

Cuando hay que callar busco las otras formas de hablarte, y aunque a veces no las encuentro, te miro inquietantemente, porque aca dentro quisiera decirte tantas cosas.
Quizás invente un nuevo lenguaje, si me dejas. Quizás me dejes. Quizás te aparezcas de vez en cuando por acá y yo no tenga más que mirarte y caminar a tu lado.
Si te das cuenta de eso, ya habré encontrado las otras formas.

jueves, abril 14, 2005

Conmigo

Lloré sorpresivamente en el sicólogo. Por cosas de hace mucho tiempo, y temo que sea eso que aue dicen, que el duelo no está cerrado. Es dificil cuando te das cuenta que dejaste etapas abiertas y que a eso se deben muchas de las cosas que sientes ahora.
Estoy tratando de recuperar lo perdido, quizás por eso es que repentinamente esa cierta ansiedad por comunicarme con alguien ha ido mermando de a poco. Debo estar guardando un poco las fuerzas para comunicarme conmigo. Extrañamente hace muchos años, cada vez que cumplía un año más, escribía algo apropósito. En esas cartas le pedía al Felipe más mayor, a mi mismo, que no se olvidara de lo que como niño, sentía. Quizás puede sonar algo patológico, pero me da igual, no deja de ser un hecho curioso, y al fin y al cabo un hecho de la causa. Lo bueno es que las cosas se recuerden cuando tiene que recordarse y que no vengan a aparecer de vez en cuando a encararnos sin ni siquera saber porqué.
En cambio, que aparezca la gente, que vengan los amigos a despertarme de la nube de humo, porque quiero tenerlos cerca. Cuando vienen los recuerdos, cuando tengo que volver a ser y a renacer, siento la necesidad de decirle a este o aquél, te echaré de menos, quisiera que vayas conmigo, aunque ni siquiera sepa bien a dónde voy.

viernes, abril 08, 2005

My name is

Para los perdidos, recomiendo la película de Paolo Virzì, My name is Tanino. Un italiano perdido en Estados Unidos.
Yo salí del cine y, como siempre, la ciudad me parece otra película. Olvidé por un momento que perdí un libro en la biblioteca y que tengo que comprarlo para devolverlo y poder sacar más libros, que tengo un incesante trabajo de investigación periodística, que tengo que dar dos pruebas la próxima semana y que mi estado emocional no me permite estabilidad como para acometer esas tareas regularmente. Otra película no más.
Supongo que por fuerza haré mi propia película. Supongo tambien que me voy; que si todo sale bien, o como deseo, me voy de intercambio a Siena en Italia, para perderme un poco, para renacer un poco, para partir de cero un poco, y para seguir siendo el mismo, pero no saquemos conclusiones apresuradas, eso es parte del retorno.
Yo olvidaba, decía, las cosas que justamente debo no olvidar. Digamos, esos parecen problemas, las pruebas que se deben dar para los profesores, las deudas que no se han pagado (como alguna que tengo con un hospital). Por una parte uno debería solo dar las pruebas que quiere, no necesito probarle nada a las personas, a mi me importa aprender solo algunas cosas, claro, entonces quedaré fuera del sistema, no podría titularme de periodista, pero a cambio quizás sabría más cosas. Debe ser la vieja interrogante de si seguir un camino ya establecido o cruzar los caminos y hacer uno propio. Supongo que a la larga haré eso propio.
Por otra parte, las deudas me aprisionana la conciencia más que nada. Algunos cobros injustos además, dan susto. Otro justos dan más susto porque solo vienen a recordarnos debilidades propias.
Creo que me meteré pronto en el cine de nuevo.
No se crean otra cosa; que a veces nos hace bien andar perdidos.

martes, abril 05, 2005

Un Cuento

Pareció que se detenía el tiempo, un poco, cuando al cruzar la calle y al cruzar entre la gente sintió un aroma particular. Algún tipo de recuerdo le invadió la memoría, tratando de descubrir en qué año de su pasado tenía que anclarse ahora. ¿Seis meses atrás? ¿Seis años atrás? ¿Un año?
Le había invadido en la nariz un recuerdo, que pareció haberse escapado de su cabeza, pero que ahora saltó en medio de la calles, de los hombros de otra persona, directamente a su cabeza, para volver a entrar. Era el recuerdo de alguien. Y por un momento creyó que debía voltearse a buscar a alguién en el camino. Pensó si sería este o aquel aquello que buscaba. Pero sin darse cuenta el recuerdo se esfumó.
Desde entonces recorre las calles buscando ese recuerdo. Cree que mientras más camine más posibilidades hay de que se tope, de nuevo, con ese olor, el olor inconfundible de las personas que ama. Como el protagonista de El Perfume camina, camina y sus ojos entusiasmados por la esperanza de encontrar de nuevo el espacio condensado en un aroma, o en un recuerdo que salte del cuerpo de alguien.
No quiero olvidarte, parecía decir como enamorado hablándole a alguien que tuvo al frente muchas veces atrás. No quiero dejar de respirar de ti y que tú seas mi recuerdo, pensaba. Mientras, ponía su nariz hacia el horizonte.
Y en ese momento salio corriendo. Voy al horizonte, dijo profusamente. Mientras yo me preguntaba qué olor sería el que estaba buscando y si una historia como esta puede tener otro final que no sea el mismo principio que acabo de contar.

Doblemente cumplevidas

Sí señores, mañana estoy de cumpleaños. 6 de abril. Flanqueado un poco por la muerte de este Santo Padre, por el nacimiento de Teresa de Los Andes el 7 de abril y el 6 de abril mismo por el santoral de San Prudencio ("fecundo escritor del amor a Dios y a las almas"), San Marcelino ("un hombre culto") y por si fuera poco la Beata Pierina Morosini, una obrera caminante digamos, y capaz de perdonar incluso a su abusador, en una de sus tantos viajes por el bosque.
Pero claro, tanto santo alrededor no me hace santo.
Un 6 de abril también nació y murio Rafael, nació Jean Baptiste Rosseau, nacen los juegos olímpicos modernos, mueren Isaac Asimov, Durero, El Greco, Stravinsky, se publica El Principito, se registra el primer dibujo animado
Pero claro, tampoco soy un dibujo animado.
No se tampoco a qué hora nací, ni si será realmente importante saber la posición de los astros al momento de nacer. De todas formas soy aries según eso y, según los chinos, un chancho. Pero tampoco soy un chancho.
La claridad tenue de los 22 me dice que no hay tal definición. Por eso sigo buscándome entre tantos determinantes. Quizás mañana lo sepa y pueda contárselo a alguien. Quizás se me despierte el corazón en una canción hecha para mí. Quizás mañana me llamen los amigos que no me han llamado. Quizás me de cuenta de que mirar a ese sujeto, tanto tiempo, tenía algún sentido.
Doblemente, tendré dos lados hacia los cuales mirar.
Quizás pueda dormir hasta más tarde y mi gato no me despierte saltando sobre mí.
Doblemente, tendré dos lados hacia los cuales despertar.
Bien, y a modo de despedida de mi mismo, de los 21, del chico melancólico y lumínico: señor Felipe nada nos condena a un futuro sin una nueva posibilidad.

domingo, abril 03, 2005

Qué vamos a hacer sin Papa

Al Papa, la gente como yo, que gustaba de los hombres siendo un hombre, no le gustaba. Yo creo que no ha de haber entendido que no me hicieron así para meter una cuña en la estabilidad del mundo, simplemente lo soy porque ese mismo Dios permitió la libertad. Y seguramente tenía todo esto contemplado... y quizás cuanto más que no podríamos contemplar nosotros.
Por esa divergencia esencial, me han dicho que cómo, que porqué me parece este un momento de tanto respeto. Claro, digo yo, es que el viejito conservador igual me caía bien. Y porque creo que antes que las cosas malas hay que ver las buenas, y porque si se trata de perdonar infinitamente, si se trata de querer omnicomprensivamente, si se trata de que el mundo sea mejor ¿quién soy yo para no querer igual a ese viejito conservador que aparentemente no me quería, pero que valía tanto obligándonos a mirarnos cada día?
Claro, ferviente católico no soy, no puedo. Tampoco voy a misa, tampoco comulgo cada año, tampoco rezo con mucha fe, ese don que justifica un poco la esperanza en la resurrección y en la vida eterna... sin embargo, creo que cuando Juan Pablo II nos conminó a mirarlo a Él, nos obligaba a algo tan básico como mirarnos a nosotros mismos. Mirarnos. Y esa reflexión, y un hombre lleno de esa clase de reflexiones merece todo mi respeto. Por eso, compartiré el duelo, porque qué vamos a hacer sin Papa, sin una conciencia humana que nos oblige a mirarnos, a cuestionar cada día quienes somos y cómo nos despertamos a la libertad. Porque, claro, bien dicen que hay varias formas de rezar.
Aleluya. Porque la libertad de un hombre puede hacer que la libertad de los otros hombres sea mejor.
No voy a negar que esto podría ser una apología del Papa y a la vez una conversión mía. Pero es más profundo y simple: mis profundos y mas sinceros respetos al difunto Papa. Yo soy un simple hombre gay que aprendí que el amor (en su extensión) es mas fuerte y, desde ahí, mi más profundo amor y paz para él. Porque por ahí va la vida verdadera, cuando nuestras prioridad es el que sufre antes que el dinero (Como cuando JPII dijo en Chile que los pobres no pueden esperar)
Creo que no hay que explicar mucho más, porque creo firmemente que me hace mucho más grande querer incluso al hombre que no me quería así tal cual. Al final es eso lo que él mismo enseñaba y por eso creo que, en último caso, no soy yo quien tiene que ajustar cuentas, Dios se encargará. Pero mientras, de esos pequeños gestos, imitando los de este gran hombre, podemos hacer que nuestra vida y nuestro mundo sea mejor.
"E' l'amore che dona la pace" (Es el amor el que nos da la paz) dijo JPII en su último texto.... Qué podríamos hacer sin amor.

jueves, marzo 31, 2005

No debería

No debería escribir ahora porque tengo un poco de pena. Para variar. Igual varias veces escribo con pena pero estoy pensando que no es conveniente... uno puede arrepentirse. Igual no me da miedo arrepentirme. Por eso voy a escribir un poquito.
Para contar que tengo un vacío en el alma, o en "esa parte donde quedan los sentimientos", si creen que alma es muy siútico. Que no tiene que ver con soledad actual sino que con escasez de sentimientos que debían haberme llenado antes. Parece que tiendo a buscar que alguien llene un espacio que no podrá ser llenado, porque no les corresponde a ellos, porque hay espacios que solo pueden ser llenados en ciertas etapas. De grande, cuando estoy al borde de los 22, quien lo diría, simplemente se quedan como espacios llenos de telarañas.
De puro pensarlo se me contrae el estómago y el pecho. Ésa es la tristeza que no tiene nombre. Las lágrimas que no tienen dónde llegar y los suspiros de pena que no tienen donde ser escuchados.
Esta vez no lloro por alguien, aunque es verdad que una situación detona las cosas, se me amarga el pecho mas bien por que lamento la existencia de esos espacios vacíos. Supongo que me acostumbraré, pero por ahora los lamento.

martes, marzo 29, 2005

Ilícitos

Cuando estaba publicando el post original de este día 29 de marzo algo falló y no pude publicarlo. Perdí lo que había escrito. Algo así como la pena que sentía, y que se reflejó en los ojos de una mujer que pasó frente a mí a la salida de la estación Universidad Católica, del Metro. Sus ojos, decía yo, estaban como apunto de recibir las lágrimas de mi pena, que no era la misma de ella, aunque ambos buscábamos en el piso gris alguna respuesta.
Yo buscaba respuesta por lo que había ocurrido una hora antes, cuando tuve que declararle a alguien que tenía una malformación en el corazón (asi eufemísticamente lo digo, sólo ahora) y escuchar la impresión y sentir esa sensación de ser bicho raro. Sin embargo, también decía, esta vez no tuve que retroceder todo el tiempo y pareció que todo lo bueno que se había venido encima... todo lo bueno que había vivido con alguien, no tenía que venirse abajo (como yo creía)
Después de dormir, penssé en el "nosotros" y esa extraña fatalidad que parece perseguir los momentos en que le declaras a alguien que tienes esa "malformación en el corazón". Porque todo parece ir perfecto, disfrutas los momentos y la pasas muy bien y te sientes muy acogido. No me ha pasado esto muchas veces, pero esta vez sentí en el otro esa capacidad de contención que algunos, como yo, necesitamos. Algo así como, necesito que me abriguen, y lo hacen.
Y la fatalidad está en que sabes que mientras haya algo de ti que ocultes, especialmente con un hombre, todas esas cosas que sientes son, en cierta forma, ilícitas. En qué forma... en esos momentos en que disfrutas de la compañía, y aprendes cosas, y te sientes querido. Allí sabes que de alguna forma cometes un ilícito, porque no sabes si el otro te querría de la misma forma en que tu estas queriendo... incluso si lo que tu sientes no es de amor y es de una adorable amistad.
Es terrible entonces saber que llegará un momento en que esa ilicitud deberá ser develada. Que no puedes estar sintiendo todo lo que sientes, la amistad y la alegría que sientes, sin hacerle saber al otro desde dónde estás sintiendo.
Y cuando tienes que decir "oye, yo estoy sintiendo desde acá", sabes que todo lo que pasó es puesto en dudas, por lo menos por ti mismo si tienes cabeza o te pasa el rollo, pero también por el otro. O tal vez lo crees, lo que sería mejor; sin embargo no me parece nada descabellado que varios esperemos ese momento en que el otro diga "ah, ahora entiendo porque eras así". En el peor de los casos un hombre pensarás que lo estabas seduciendo, y una mujer pensará que la estabas usando de pantalla, aunque para algunos no haya pasado jamas eso por la cabeza. No todos estamos preocupados de mentir.
Bien, mi tristeza era porque tuve que decir que yo era gay, digamos... ante la insistencia, la circunstancias, la realidad... y yo quería hacerlo, pero quizás no ahora. Finalmente, lo bueno fue que se rompió la fatalidad, ese miedo que "todo gay lleva dentro", y que se repite cuando tienes que decírselo a tu familia, a tus padres, a tus hermanos, a tus amigos, o a tus compañeros de trabajo. Claro, no siempre tienes que decirlo, porque el amor es parte de la vida privada, pero vamos!... basta que pregunten si pololeas o si tienes pareja para que se desate todo el conflicto... ¿Qué respondo?
Yo respondí con la verdad y creo que no me equivoque, la mayoría de la gente de mi edad entiende. Y la tristeza era por que por un momento me sentí un bicho raro, revelándose de un caparazón que no me puse yo, pero que estaba ahí. Ahora ya estoy feliz de encontrarme gente como con la que me he encontrado. Besos a todos ellos.
(Por lo demás, nadie dijo que sería fácil)

Canción de hoy: Feelin' the same way, Norah Jones

lunes, marzo 28, 2005

Resurrección

Nosotros, que nos queremos tanto. Busco la forma de ser nosotros y no ser uno.
Que curioso, por otro lado, que en semana santa se haya decidido que una mujer debía dejar de ser alimentada artificialmente y que el Papa aparezca en una ventana sin poder pronunciar palabra de bendición debido a su enfermedad. Parece que los hombres tenemos problemas generalizados con la vida y que la medicina no puede solucionar esos problemas que tenemos de antes. Me desorienta ese Papa que parece negarse a cambiar de lugar. Me conmueve, pero sé que no se trata de enviarle energías. ¿Cómo hay que aferrarse a la vida?
Bien, quiénes somos "nosotros". Quién eres tú cuando estas conmigo y quién soy yo cuando estoy contigo... ¿Cuándo somos nosotros y no soy yo (solo) contigo? Cuando dices "vamos?", o dices que algo es "nuestro"... ¿estás pensando lo mismo que yo? ¿Puedes oirme?
Ahi tienen ustedes a Terry, conectada a un alimentador. Su marido dice que ella dijo en un momento de su matrimonio: no quiero estar conectada a muchas cosas, prefiero morirme. Y él, por esto, pidió que la desconcetaran cuando por su estado vegetal no había nada mas que hacer. Él entonces sabe que "nosotros" son ellos dos y como ella no puede hablar, él puede hablar por ella. En esa esencia, descubrir quién puede hablar por ti parece dificil, pero no creo.
Llegar a ese "nosotros" me produce vértigo. Sentirlo en la voz de alguien y verme involucrado, es como la declaración de una posesión compartida que me recorre desde los oídos hasta el estómago, y me pone feliz. Poseer la misma dirección, el mismo tiempo y tener la intención de compartir el ritmo. Yo te espero y tú me esperas.
Eso es algo que se me escapa un poco del conocimiento, por suerte algunos buenos amigos se han encargado de mostrármelo. Hagamos algo juntos el próximo fin de semana. Nos vamos a subir a un cerro y a mirar la ciudad medio llena, medio nublada. Vamos a comer algo juntos y a escuchar la misma música. Te espero hasta que te desocupes.
Entonces Jesús resucitó y nos conminó a estar unidos para siempre, porque en el fondo tenemos el mismo destino, y si creemos resucitamos, y si creemos, vamos juntos hacia el mismo lugar.

Canción de hoy Volcano, Damien Rice

jueves, marzo 24, 2005

Lecturas de blog

¿Sabian que este blog fue leído por alguien que no tenía que leerlo sino mucho tiempo después? ¿Sabían que mis palabras parecían condenarme a una especia de muerte, o sentencia de paralización? Eso es un poco como esta mujer que denunció que fue despedida porque su jefe leyó su blog, en que no hablaba bien ni de la empresa... ni del jefe.
Pero la cosa es simple, la libertad de expresión no me la puede quitar nadie, sigo escribiendo y esa escritura me protege.
Que felicidad, porque estoy conociendo gente muy linda. Estoy un poco conmovido por eso. Gracias a Dios que me he sorprendido y que las cosas no toman el camino que uno espera, que siempre pueden ser mejor. Como C dice, las etapas, el tiempo.
Con todo, llega un momento en que ya hace falta dejar de lado las abstracciones, eso es algo que hablaba con mi sicólogo. Yo propongo que sólo pensemos en abstracciones en la noche. Algunos no necesitamos marihuana para pensar más de la cuenta, ni tanto alcohol para sentir la música más fuerte retumbando como un contrapunto al corazón y, al contrario, la abstracción nos amenaza a cada rato. Por eso digo que mejor en la noche.
Decía entonces que estoy feliz porque pasadas las etapas, y asumida la abstracción a sus límites agradables... :) puedo conocer a alguien y no perder la cabeza... esa sensación de ansiedad que me ataca a veces y que el profesor de un curso definió como la expectativa por las múltiples posibilidades. Cuando disminuyen las posibilidades disminuye la ansiedad. Yo no pretendo disminuir las posibilidades, asi que también tendré que vivir con la ansiedad. Pero como a la realidad no podemos ponerle fast foward... hay que relajarse.
Una última reflexión sobre la amabilidad, los gestos, las pequeñas palabras, el pequeño apretón en el hombro, el cariño, la sinceridad... que pensé se habían quedado de lado ante "un mundo competitivo", han aparecido de nuevo, y tienen nombre y un lugar extraño para mí. Gracias de nuevo por no negarse a estar en lugares extraños, como acá.

miércoles, marzo 23, 2005

Voluntades totalitarias

Después de estar a punto de convencerme, pude contra los valores posmodernos por los que la nanidad quería tragarme. En otras circunstancias haría alguna declaración grandilocuente, pero en momentos de paz valen más las reflexiones.
No podía yo asumir que las relaciones entre yo y los otros estuviesen ligadas al nihilismo a la inexistencia de lazos valóricos. O sea, uhmmmm, no se puede amar a nadie gratuitamente y porqué debería entonces olvidarse a la gente gratuitamente.
Mi tesis es que eso que algunos llaman posmodernismo, es una voluntad de ideología totalitaria. Nacido como una caracterización de una época, el nihilismo fue un término cierto, pero luego es enarbolado como un derecho. :S
Pero no hay derecho, no hay derecho a salir con miedo a la calle. La libertad no es nanidad.
Quizás con la ternura se puede valorar la capacidad de conmiverse. Allí un poco la amenaza de la nanidad que no quiere conmiverse porque conmoverse es un poco quedar vulnerable. La ternura pesa para que quede escrita en tu cara que la realidad que te rodea no te es indiferente.
Creo firmemente que la realidad no puede sernos indiferente; sin embargo, tengo que admitir que no puede combatirse a fuerza.