No debería escribir ahora porque tengo un poco de pena. Para variar. Igual varias veces escribo con pena pero estoy pensando que no es conveniente... uno puede arrepentirse. Igual no me da miedo arrepentirme. Por eso voy a escribir un poquito.
Para contar que tengo un vacío en el alma, o en "esa parte donde quedan los sentimientos", si creen que alma es muy siútico. Que no tiene que ver con soledad actual sino que con escasez de sentimientos que debían haberme llenado antes. Parece que tiendo a buscar que alguien llene un espacio que no podrá ser llenado, porque no les corresponde a ellos, porque hay espacios que solo pueden ser llenados en ciertas etapas. De grande, cuando estoy al borde de los 22, quien lo diría, simplemente se quedan como espacios llenos de telarañas.
De puro pensarlo se me contrae el estómago y el pecho. Ésa es la tristeza que no tiene nombre. Las lágrimas que no tienen dónde llegar y los suspiros de pena que no tienen donde ser escuchados.
Esta vez no lloro por alguien, aunque es verdad que una situación detona las cosas, se me amarga el pecho mas bien por que lamento la existencia de esos espacios vacíos. Supongo que me acostumbraré, pero por ahora los lamento.
Blog de juventud de Felipe Herrera. Desde 2004 y hasta 2007 este fue el blog en el que conté todo lo que me pasaba mientras afirmaba mi identidad. Es lo que conoceríamos como un blog de primera generación.
jueves, marzo 31, 2005
martes, marzo 29, 2005
Ilícitos
Cuando estaba publicando el post original de este día 29 de marzo algo falló y no pude publicarlo. Perdí lo que había escrito. Algo así como la pena que sentía, y que se reflejó en los ojos de una mujer que pasó frente a mí a la salida de la estación Universidad Católica, del Metro. Sus ojos, decía yo, estaban como apunto de recibir las lágrimas de mi pena, que no era la misma de ella, aunque ambos buscábamos en el piso gris alguna respuesta.
Yo buscaba respuesta por lo que había ocurrido una hora antes, cuando tuve que declararle a alguien que tenía una malformación en el corazón (asi eufemísticamente lo digo, sólo ahora) y escuchar la impresión y sentir esa sensación de ser bicho raro. Sin embargo, también decía, esta vez no tuve que retroceder todo el tiempo y pareció que todo lo bueno que se había venido encima... todo lo bueno que había vivido con alguien, no tenía que venirse abajo (como yo creía)
Después de dormir, penssé en el "nosotros" y esa extraña fatalidad que parece perseguir los momentos en que le declaras a alguien que tienes esa "malformación en el corazón". Porque todo parece ir perfecto, disfrutas los momentos y la pasas muy bien y te sientes muy acogido. No me ha pasado esto muchas veces, pero esta vez sentí en el otro esa capacidad de contención que algunos, como yo, necesitamos. Algo así como, necesito que me abriguen, y lo hacen.
Y la fatalidad está en que sabes que mientras haya algo de ti que ocultes, especialmente con un hombre, todas esas cosas que sientes son, en cierta forma, ilícitas. En qué forma... en esos momentos en que disfrutas de la compañía, y aprendes cosas, y te sientes querido. Allí sabes que de alguna forma cometes un ilícito, porque no sabes si el otro te querría de la misma forma en que tu estas queriendo... incluso si lo que tu sientes no es de amor y es de una adorable amistad.
Es terrible entonces saber que llegará un momento en que esa ilicitud deberá ser develada. Que no puedes estar sintiendo todo lo que sientes, la amistad y la alegría que sientes, sin hacerle saber al otro desde dónde estás sintiendo.
Y cuando tienes que decir "oye, yo estoy sintiendo desde acá", sabes que todo lo que pasó es puesto en dudas, por lo menos por ti mismo si tienes cabeza o te pasa el rollo, pero también por el otro. O tal vez lo crees, lo que sería mejor; sin embargo no me parece nada descabellado que varios esperemos ese momento en que el otro diga "ah, ahora entiendo porque eras así". En el peor de los casos un hombre pensarás que lo estabas seduciendo, y una mujer pensará que la estabas usando de pantalla, aunque para algunos no haya pasado jamas eso por la cabeza. No todos estamos preocupados de mentir.
Bien, mi tristeza era porque tuve que decir que yo era gay, digamos... ante la insistencia, la circunstancias, la realidad... y yo quería hacerlo, pero quizás no ahora. Finalmente, lo bueno fue que se rompió la fatalidad, ese miedo que "todo gay lleva dentro", y que se repite cuando tienes que decírselo a tu familia, a tus padres, a tus hermanos, a tus amigos, o a tus compañeros de trabajo. Claro, no siempre tienes que decirlo, porque el amor es parte de la vida privada, pero vamos!... basta que pregunten si pololeas o si tienes pareja para que se desate todo el conflicto... ¿Qué respondo?
Yo respondí con la verdad y creo que no me equivoque, la mayoría de la gente de mi edad entiende. Y la tristeza era por que por un momento me sentí un bicho raro, revelándose de un caparazón que no me puse yo, pero que estaba ahí. Ahora ya estoy feliz de encontrarme gente como con la que me he encontrado. Besos a todos ellos.
(Por lo demás, nadie dijo que sería fácil)
Canción de hoy: Feelin' the same way, Norah Jones
Yo buscaba respuesta por lo que había ocurrido una hora antes, cuando tuve que declararle a alguien que tenía una malformación en el corazón (asi eufemísticamente lo digo, sólo ahora) y escuchar la impresión y sentir esa sensación de ser bicho raro. Sin embargo, también decía, esta vez no tuve que retroceder todo el tiempo y pareció que todo lo bueno que se había venido encima... todo lo bueno que había vivido con alguien, no tenía que venirse abajo (como yo creía)
Después de dormir, penssé en el "nosotros" y esa extraña fatalidad que parece perseguir los momentos en que le declaras a alguien que tienes esa "malformación en el corazón". Porque todo parece ir perfecto, disfrutas los momentos y la pasas muy bien y te sientes muy acogido. No me ha pasado esto muchas veces, pero esta vez sentí en el otro esa capacidad de contención que algunos, como yo, necesitamos. Algo así como, necesito que me abriguen, y lo hacen.
Y la fatalidad está en que sabes que mientras haya algo de ti que ocultes, especialmente con un hombre, todas esas cosas que sientes son, en cierta forma, ilícitas. En qué forma... en esos momentos en que disfrutas de la compañía, y aprendes cosas, y te sientes querido. Allí sabes que de alguna forma cometes un ilícito, porque no sabes si el otro te querría de la misma forma en que tu estas queriendo... incluso si lo que tu sientes no es de amor y es de una adorable amistad.
Es terrible entonces saber que llegará un momento en que esa ilicitud deberá ser develada. Que no puedes estar sintiendo todo lo que sientes, la amistad y la alegría que sientes, sin hacerle saber al otro desde dónde estás sintiendo.
Y cuando tienes que decir "oye, yo estoy sintiendo desde acá", sabes que todo lo que pasó es puesto en dudas, por lo menos por ti mismo si tienes cabeza o te pasa el rollo, pero también por el otro. O tal vez lo crees, lo que sería mejor; sin embargo no me parece nada descabellado que varios esperemos ese momento en que el otro diga "ah, ahora entiendo porque eras así". En el peor de los casos un hombre pensarás que lo estabas seduciendo, y una mujer pensará que la estabas usando de pantalla, aunque para algunos no haya pasado jamas eso por la cabeza. No todos estamos preocupados de mentir.
Bien, mi tristeza era porque tuve que decir que yo era gay, digamos... ante la insistencia, la circunstancias, la realidad... y yo quería hacerlo, pero quizás no ahora. Finalmente, lo bueno fue que se rompió la fatalidad, ese miedo que "todo gay lleva dentro", y que se repite cuando tienes que decírselo a tu familia, a tus padres, a tus hermanos, a tus amigos, o a tus compañeros de trabajo. Claro, no siempre tienes que decirlo, porque el amor es parte de la vida privada, pero vamos!... basta que pregunten si pololeas o si tienes pareja para que se desate todo el conflicto... ¿Qué respondo?
Yo respondí con la verdad y creo que no me equivoque, la mayoría de la gente de mi edad entiende. Y la tristeza era por que por un momento me sentí un bicho raro, revelándose de un caparazón que no me puse yo, pero que estaba ahí. Ahora ya estoy feliz de encontrarme gente como con la que me he encontrado. Besos a todos ellos.
(Por lo demás, nadie dijo que sería fácil)
Canción de hoy: Feelin' the same way, Norah Jones
lunes, marzo 28, 2005
Resurrección
Nosotros, que nos queremos tanto. Busco la forma de ser nosotros y no ser uno.
Que curioso, por otro lado, que en semana santa se haya decidido que una mujer debía dejar de ser alimentada artificialmente y que el Papa aparezca en una ventana sin poder pronunciar palabra de bendición debido a su enfermedad. Parece que los hombres tenemos problemas generalizados con la vida y que la medicina no puede solucionar esos problemas que tenemos de antes. Me desorienta ese Papa que parece negarse a cambiar de lugar. Me conmueve, pero sé que no se trata de enviarle energías. ¿Cómo hay que aferrarse a la vida?
Bien, quiénes somos "nosotros". Quién eres tú cuando estas conmigo y quién soy yo cuando estoy contigo... ¿Cuándo somos nosotros y no soy yo (solo) contigo? Cuando dices "vamos?", o dices que algo es "nuestro"... ¿estás pensando lo mismo que yo? ¿Puedes oirme?
Ahi tienen ustedes a Terry, conectada a un alimentador. Su marido dice que ella dijo en un momento de su matrimonio: no quiero estar conectada a muchas cosas, prefiero morirme. Y él, por esto, pidió que la desconcetaran cuando por su estado vegetal no había nada mas que hacer. Él entonces sabe que "nosotros" son ellos dos y como ella no puede hablar, él puede hablar por ella. En esa esencia, descubrir quién puede hablar por ti parece dificil, pero no creo.
Llegar a ese "nosotros" me produce vértigo. Sentirlo en la voz de alguien y verme involucrado, es como la declaración de una posesión compartida que me recorre desde los oídos hasta el estómago, y me pone feliz. Poseer la misma dirección, el mismo tiempo y tener la intención de compartir el ritmo. Yo te espero y tú me esperas.
Eso es algo que se me escapa un poco del conocimiento, por suerte algunos buenos amigos se han encargado de mostrármelo. Hagamos algo juntos el próximo fin de semana. Nos vamos a subir a un cerro y a mirar la ciudad medio llena, medio nublada. Vamos a comer algo juntos y a escuchar la misma música. Te espero hasta que te desocupes.
Entonces Jesús resucitó y nos conminó a estar unidos para siempre, porque en el fondo tenemos el mismo destino, y si creemos resucitamos, y si creemos, vamos juntos hacia el mismo lugar.
Canción de hoy Volcano, Damien Rice
Que curioso, por otro lado, que en semana santa se haya decidido que una mujer debía dejar de ser alimentada artificialmente y que el Papa aparezca en una ventana sin poder pronunciar palabra de bendición debido a su enfermedad. Parece que los hombres tenemos problemas generalizados con la vida y que la medicina no puede solucionar esos problemas que tenemos de antes. Me desorienta ese Papa que parece negarse a cambiar de lugar. Me conmueve, pero sé que no se trata de enviarle energías. ¿Cómo hay que aferrarse a la vida?
Bien, quiénes somos "nosotros". Quién eres tú cuando estas conmigo y quién soy yo cuando estoy contigo... ¿Cuándo somos nosotros y no soy yo (solo) contigo? Cuando dices "vamos?", o dices que algo es "nuestro"... ¿estás pensando lo mismo que yo? ¿Puedes oirme?
Ahi tienen ustedes a Terry, conectada a un alimentador. Su marido dice que ella dijo en un momento de su matrimonio: no quiero estar conectada a muchas cosas, prefiero morirme. Y él, por esto, pidió que la desconcetaran cuando por su estado vegetal no había nada mas que hacer. Él entonces sabe que "nosotros" son ellos dos y como ella no puede hablar, él puede hablar por ella. En esa esencia, descubrir quién puede hablar por ti parece dificil, pero no creo.
Llegar a ese "nosotros" me produce vértigo. Sentirlo en la voz de alguien y verme involucrado, es como la declaración de una posesión compartida que me recorre desde los oídos hasta el estómago, y me pone feliz. Poseer la misma dirección, el mismo tiempo y tener la intención de compartir el ritmo. Yo te espero y tú me esperas.
Eso es algo que se me escapa un poco del conocimiento, por suerte algunos buenos amigos se han encargado de mostrármelo. Hagamos algo juntos el próximo fin de semana. Nos vamos a subir a un cerro y a mirar la ciudad medio llena, medio nublada. Vamos a comer algo juntos y a escuchar la misma música. Te espero hasta que te desocupes.
Entonces Jesús resucitó y nos conminó a estar unidos para siempre, porque en el fondo tenemos el mismo destino, y si creemos resucitamos, y si creemos, vamos juntos hacia el mismo lugar.
Canción de hoy Volcano, Damien Rice
jueves, marzo 24, 2005
Lecturas de blog
¿Sabian que este blog fue leído por alguien que no tenía que leerlo sino mucho tiempo después? ¿Sabían que mis palabras parecían condenarme a una especia de muerte, o sentencia de paralización? Eso es un poco como esta mujer que denunció que fue despedida porque su jefe leyó su blog, en que no hablaba bien ni de la empresa... ni del jefe.
Pero la cosa es simple, la libertad de expresión no me la puede quitar nadie, sigo escribiendo y esa escritura me protege.
Que felicidad, porque estoy conociendo gente muy linda. Estoy un poco conmovido por eso. Gracias a Dios que me he sorprendido y que las cosas no toman el camino que uno espera, que siempre pueden ser mejor. Como C dice, las etapas, el tiempo.
Con todo, llega un momento en que ya hace falta dejar de lado las abstracciones, eso es algo que hablaba con mi sicólogo. Yo propongo que sólo pensemos en abstracciones en la noche. Algunos no necesitamos marihuana para pensar más de la cuenta, ni tanto alcohol para sentir la música más fuerte retumbando como un contrapunto al corazón y, al contrario, la abstracción nos amenaza a cada rato. Por eso digo que mejor en la noche.
Decía entonces que estoy feliz porque pasadas las etapas, y asumida la abstracción a sus límites agradables... :) puedo conocer a alguien y no perder la cabeza... esa sensación de ansiedad que me ataca a veces y que el profesor de un curso definió como la expectativa por las múltiples posibilidades. Cuando disminuyen las posibilidades disminuye la ansiedad. Yo no pretendo disminuir las posibilidades, asi que también tendré que vivir con la ansiedad. Pero como a la realidad no podemos ponerle fast foward... hay que relajarse.
Una última reflexión sobre la amabilidad, los gestos, las pequeñas palabras, el pequeño apretón en el hombro, el cariño, la sinceridad... que pensé se habían quedado de lado ante "un mundo competitivo", han aparecido de nuevo, y tienen nombre y un lugar extraño para mí. Gracias de nuevo por no negarse a estar en lugares extraños, como acá.
Pero la cosa es simple, la libertad de expresión no me la puede quitar nadie, sigo escribiendo y esa escritura me protege.
Que felicidad, porque estoy conociendo gente muy linda. Estoy un poco conmovido por eso. Gracias a Dios que me he sorprendido y que las cosas no toman el camino que uno espera, que siempre pueden ser mejor. Como C dice, las etapas, el tiempo.
Con todo, llega un momento en que ya hace falta dejar de lado las abstracciones, eso es algo que hablaba con mi sicólogo. Yo propongo que sólo pensemos en abstracciones en la noche. Algunos no necesitamos marihuana para pensar más de la cuenta, ni tanto alcohol para sentir la música más fuerte retumbando como un contrapunto al corazón y, al contrario, la abstracción nos amenaza a cada rato. Por eso digo que mejor en la noche.
Decía entonces que estoy feliz porque pasadas las etapas, y asumida la abstracción a sus límites agradables... :) puedo conocer a alguien y no perder la cabeza... esa sensación de ansiedad que me ataca a veces y que el profesor de un curso definió como la expectativa por las múltiples posibilidades. Cuando disminuyen las posibilidades disminuye la ansiedad. Yo no pretendo disminuir las posibilidades, asi que también tendré que vivir con la ansiedad. Pero como a la realidad no podemos ponerle fast foward... hay que relajarse.
Una última reflexión sobre la amabilidad, los gestos, las pequeñas palabras, el pequeño apretón en el hombro, el cariño, la sinceridad... que pensé se habían quedado de lado ante "un mundo competitivo", han aparecido de nuevo, y tienen nombre y un lugar extraño para mí. Gracias de nuevo por no negarse a estar en lugares extraños, como acá.
miércoles, marzo 23, 2005
Voluntades totalitarias
Después de estar a punto de convencerme, pude contra los valores posmodernos por los que la nanidad quería tragarme. En otras circunstancias haría alguna declaración grandilocuente, pero en momentos de paz valen más las reflexiones.
No podía yo asumir que las relaciones entre yo y los otros estuviesen ligadas al nihilismo a la inexistencia de lazos valóricos. O sea, uhmmmm, no se puede amar a nadie gratuitamente y porqué debería entonces olvidarse a la gente gratuitamente.
Mi tesis es que eso que algunos llaman posmodernismo, es una voluntad de ideología totalitaria. Nacido como una caracterización de una época, el nihilismo fue un término cierto, pero luego es enarbolado como un derecho. :S
Pero no hay derecho, no hay derecho a salir con miedo a la calle. La libertad no es nanidad.
Quizás con la ternura se puede valorar la capacidad de conmiverse. Allí un poco la amenaza de la nanidad que no quiere conmiverse porque conmoverse es un poco quedar vulnerable. La ternura pesa para que quede escrita en tu cara que la realidad que te rodea no te es indiferente.
Creo firmemente que la realidad no puede sernos indiferente; sin embargo, tengo que admitir que no puede combatirse a fuerza.
No podía yo asumir que las relaciones entre yo y los otros estuviesen ligadas al nihilismo a la inexistencia de lazos valóricos. O sea, uhmmmm, no se puede amar a nadie gratuitamente y porqué debería entonces olvidarse a la gente gratuitamente.
Mi tesis es que eso que algunos llaman posmodernismo, es una voluntad de ideología totalitaria. Nacido como una caracterización de una época, el nihilismo fue un término cierto, pero luego es enarbolado como un derecho. :S
Pero no hay derecho, no hay derecho a salir con miedo a la calle. La libertad no es nanidad.
Quizás con la ternura se puede valorar la capacidad de conmiverse. Allí un poco la amenaza de la nanidad que no quiere conmiverse porque conmoverse es un poco quedar vulnerable. La ternura pesa para que quede escrita en tu cara que la realidad que te rodea no te es indiferente.
Creo firmemente que la realidad no puede sernos indiferente; sin embargo, tengo que admitir que no puede combatirse a fuerza.
miércoles, marzo 02, 2005
La Costa
Parece que al final del verano toda la gente está más contenta, o por lo menos la mayoría de los problemas encontraron cierta forma de canalizarse. Y como es el fin de algo mis palabras se tiñen de cierta melancolía que detesto pero que en el fondo acogo como una forma de hacer de todo esto un pequeño momento trascendental. Los momentos así, me gustan, los últimos días me gustan, me gusta mirar por la ventana anhelando que pase alguien; sin embargo, deseo encontrar una forma de que los momentos sean trascendentales sin tener que añadirle tanta melancolía a mis sentimientos.
Tengo ganas de irme a caminar a la costa y mirar el mar, porque de pronto este verano se transformó en un cúmulo de viajes y sorpresas que no llevaron a ninguna parte, o yo pienso que no llegaron a ninguna parte, o yo pienso que hubo tiempo perdido. O yo no supe ver qué cosas, que lugares y qué personas estaba atravesando. Prometo entonces que tendré que hacer esos viajes de nuevo. A veces la rapidez con que quiero avanzar nubla mis ojos como en las fotografías, y tratando de ver lo que creo termino imaginandome las cosas. Otras veces quisiera tener la razón. Pero creo que esta vez me rindo, no tengo la razón.
Necesito un borde de mar gigantesco, para poner en fila los malos recuerdos y echarlos al mar, para no transformar tanto todo en un último momento y darle espacio a las cosas que arribarán. Si tan solo fuese más fácil darse cuenta de lo que realmente vale, y evitar lo malo y evitar hacerle daño a la gente y evitar que el dolor, la tristeza o el desengaño se adueñen de las palabras.
Como resultado, de nuevo tengo un poco de miedo, o más bien una sensación de tener que empezar de nuevo de "parece que no aprendiste nada", de "de nuevo quisiste perder a alguien", de "las cosas siempre pueden ser más dificiles de lo que parecían".
Claro que todo lo que escribo esta teñido de cierta melancolía. De todas formas no tengo la razón. Quizás un poco ese afán de tener siempre la razón juega muy encontra. Eso que es un poco una forma de defensa, es también la forma más grande de mostrar la debilidad. Me temo que todo fue como un sueño, que los días de verano y los viajes y las gentes perdieron realidad el mismo día en que quería tener la razon sobre la realidad.
Espero tener razón en esto: no hay que darle valor a la vida. Como dice la canción: lo nuestro es esperar e inevitablemente cada momento que vivimos queda superado por el día siguiente. En el motivo de cada día, en cada crisis, en cada amanecer no se juega nada más que ese mismo presente. Quizás asi deje de vivir tanto del pasado aunque para mi siga siendo un problema que las cosas pasen tan rapidamente. Pero con el mucho antes y el mucho después.. se me perdió el presente... Dónde perdí el presente?
Tengo ganas de irme a caminar a la costa y mirar el mar, porque de pronto este verano se transformó en un cúmulo de viajes y sorpresas que no llevaron a ninguna parte, o yo pienso que no llegaron a ninguna parte, o yo pienso que hubo tiempo perdido. O yo no supe ver qué cosas, que lugares y qué personas estaba atravesando. Prometo entonces que tendré que hacer esos viajes de nuevo. A veces la rapidez con que quiero avanzar nubla mis ojos como en las fotografías, y tratando de ver lo que creo termino imaginandome las cosas. Otras veces quisiera tener la razón. Pero creo que esta vez me rindo, no tengo la razón.
Necesito un borde de mar gigantesco, para poner en fila los malos recuerdos y echarlos al mar, para no transformar tanto todo en un último momento y darle espacio a las cosas que arribarán. Si tan solo fuese más fácil darse cuenta de lo que realmente vale, y evitar lo malo y evitar hacerle daño a la gente y evitar que el dolor, la tristeza o el desengaño se adueñen de las palabras.
Como resultado, de nuevo tengo un poco de miedo, o más bien una sensación de tener que empezar de nuevo de "parece que no aprendiste nada", de "de nuevo quisiste perder a alguien", de "las cosas siempre pueden ser más dificiles de lo que parecían".
Claro que todo lo que escribo esta teñido de cierta melancolía. De todas formas no tengo la razón. Quizás un poco ese afán de tener siempre la razón juega muy encontra. Eso que es un poco una forma de defensa, es también la forma más grande de mostrar la debilidad. Me temo que todo fue como un sueño, que los días de verano y los viajes y las gentes perdieron realidad el mismo día en que quería tener la razon sobre la realidad.
Espero tener razón en esto: no hay que darle valor a la vida. Como dice la canción: lo nuestro es esperar e inevitablemente cada momento que vivimos queda superado por el día siguiente. En el motivo de cada día, en cada crisis, en cada amanecer no se juega nada más que ese mismo presente. Quizás asi deje de vivir tanto del pasado aunque para mi siga siendo un problema que las cosas pasen tan rapidamente. Pero con el mucho antes y el mucho después.. se me perdió el presente... Dónde perdí el presente?
jueves, febrero 24, 2005
El único día
Voy a contar una historia pequeña. De alguien que quizó pensar que encontraba el camino para querer a alguien de la mejor manera. Ese alguien podría ser yo, pero cada vez que alguien quiere deja de ser, asi que de todas formas ya no podría serlo.
Este muchacho hizo de la cautela su ley después de haber entregado el amor rápido y haberlo buscado debajo de las piedras, cuando todos sabemos que no se encuentra allí. Él no na sabía eso, como tampoco sabía que hay personas como piedras, pero ese es cuento de otra historia. Y con esa cautela adquirida conocio a otro. Intentaba quitarle fábula a la vida y entender que el primer día era el único, que el segundo día era el único, que el tercero, etcétera. Y que el amor no se puede negar, por eso, si no lo aceptan, no es amor.
Por eso pasaron los primeros días y se dio cuenta de que no estaba enamorado del otro, pero la tensión de saber que el quinto día sería el único era como la certeza de que hay cosas que no se repiten. Lo dijo. En ese momento nacieron las ganas de hacer promesas, de ganarle la noche a la luna y de convencerse, al contrario de lo que había pensado, de que no pueden haber cinco días únicos seguidos.
Cuando el otro desapareció, los cinco días únicos dieron paso a las cinco vidas. La primera: del muchacho no escribiendo la historia de todas las historias, frente al señor de ojos grandes que le pide recostarse en el diván, frente a los amigos, sobre la almohada. La segunda: el muchacho esperando saber de donde sale el sexto día y no encontrando el otro en los días siguientes, ni siquiera en el recuerdo. La tercera: el muchacho de feliz de poder contarle al otro que hay caminos para llegar hacia el otro lado del mundo, que necesitabam guías y defensas para llegar, que dicen que si se hace ese viaje se puede encontrar lo que se busca. La cuarta: el muchacho equivocándose, creyendo que la buena intención conduce a un buen recibimiento, que no era necesario dudar del otro, creyendo que todos los días tienen días tienen días siguientes, aunque sean únicos. La quinta: del muchacho feliz porque ya antes de los días también había sido feliz.
Cuando el otro volvió el muchacho ya se había confundido entre tantas vidas. El hombre se había perdido al dividiise en 5 días únicos y comenzar cinco vidas diferentes, además de la que había dividido atrás.
El otro le llamaba, pero el muchacho ya se había vuelto loco. Durmió un par de semanas en cinco vidas distintas.
Y no se si les ha pasado, pero cuando uno se despierta de cinco vidas distintas se da cuenta de que fue un error pensar que habían cinco días únicos, porque eso inevitablemente nos remite a cinco comienzos distintos.
EL muchacho ahora se pregunta, por eso, si realmente existieron esos cinco días únicos, o si los inventó. Probablemente termine creyendo incluso que al otro el mismo lo inventó, como acostumbró equivocarse antes y transformó algo en un monólogo consigo mismo. O quizás piense que el único día único fue el primero y que esa vida se acabó cuando el otro dejó de hablar, justo cuando trató de escribir y recordar la vida que había tenido.
Este muchacho hizo de la cautela su ley después de haber entregado el amor rápido y haberlo buscado debajo de las piedras, cuando todos sabemos que no se encuentra allí. Él no na sabía eso, como tampoco sabía que hay personas como piedras, pero ese es cuento de otra historia. Y con esa cautela adquirida conocio a otro. Intentaba quitarle fábula a la vida y entender que el primer día era el único, que el segundo día era el único, que el tercero, etcétera. Y que el amor no se puede negar, por eso, si no lo aceptan, no es amor.
Por eso pasaron los primeros días y se dio cuenta de que no estaba enamorado del otro, pero la tensión de saber que el quinto día sería el único era como la certeza de que hay cosas que no se repiten. Lo dijo. En ese momento nacieron las ganas de hacer promesas, de ganarle la noche a la luna y de convencerse, al contrario de lo que había pensado, de que no pueden haber cinco días únicos seguidos.
Cuando el otro desapareció, los cinco días únicos dieron paso a las cinco vidas. La primera: del muchacho no escribiendo la historia de todas las historias, frente al señor de ojos grandes que le pide recostarse en el diván, frente a los amigos, sobre la almohada. La segunda: el muchacho esperando saber de donde sale el sexto día y no encontrando el otro en los días siguientes, ni siquiera en el recuerdo. La tercera: el muchacho de feliz de poder contarle al otro que hay caminos para llegar hacia el otro lado del mundo, que necesitabam guías y defensas para llegar, que dicen que si se hace ese viaje se puede encontrar lo que se busca. La cuarta: el muchacho equivocándose, creyendo que la buena intención conduce a un buen recibimiento, que no era necesario dudar del otro, creyendo que todos los días tienen días tienen días siguientes, aunque sean únicos. La quinta: del muchacho feliz porque ya antes de los días también había sido feliz.
Cuando el otro volvió el muchacho ya se había confundido entre tantas vidas. El hombre se había perdido al dividiise en 5 días únicos y comenzar cinco vidas diferentes, además de la que había dividido atrás.
El otro le llamaba, pero el muchacho ya se había vuelto loco. Durmió un par de semanas en cinco vidas distintas.
Y no se si les ha pasado, pero cuando uno se despierta de cinco vidas distintas se da cuenta de que fue un error pensar que habían cinco días únicos, porque eso inevitablemente nos remite a cinco comienzos distintos.
EL muchacho ahora se pregunta, por eso, si realmente existieron esos cinco días únicos, o si los inventó. Probablemente termine creyendo incluso que al otro el mismo lo inventó, como acostumbró equivocarse antes y transformó algo en un monólogo consigo mismo. O quizás piense que el único día único fue el primero y que esa vida se acabó cuando el otro dejó de hablar, justo cuando trató de escribir y recordar la vida que había tenido.
sábado, febrero 19, 2005
Las fotos para volverse a ver
De vez en cuando me saco fotos. Ustedes saben, cuando uno va avanzando en esto de las conversaciones por internet necesita tener una cara... una cara lo mas presentable por supuesto. Y como no tengo quien me saque fotos me las saco yo mismo.
En esas descubrí que hacerlo es una buena forma de bajarse el ego. A veces uno se siente tan bien... pero te sacas fotos en que no puedes salir mas mal. Sacarme fotos se convirtió en un ejercicio de humildad. Entonces cuando lamentablemente me alejé de una relación confusa, cuando me siento alegre por estar tan seguro de mí mismo, viene la foto para perpetuar el momento y paf! tengo una cara horrible, los poros de la piel parece que dispararan bombas de grasa, las instalaciones de espinillas atómicas se notan a más de un metro del espejo... y no necesito satélites para espiarlas.
Lo que sería realmente interesante es poder sacarle fotos a los momentos de nuestra vida. Ahora por ejemplo, en mi foto saldrían dos niños que se abrazan para despedirse, o quizas dos niños de espalda, pero mirando hacia atras.. sin que ninguno se de cuenta de que el otro lo está mirando. Si pudiésemos sacarle fotos a los momentos de nuestra vida valoraríamos más cada instante, porque nos daríamos cuenta que esos instantes son para siempre. Si una fotografía captara todos mis sentimientos quizás hasta podría guardarlos y recordarlos para cuando nos volvamos a ver. Porque en algun lugar nos volveremos a ver no?
Como la fotografía de Dylan Martinez de Reuters que captó el momento en que polícías mataban a un manifestante anti-globalización... si una fotografía captara realmente todo el momento quizás hasta podríamos reunirnos después y pedirnos perdón y volver a la vida al muerto. Si realmente se guardaran los sentimientos, entonces sí podríamos volvernos a ver. Pero los momentos pasan. Mis espinillas se van (por suerte), mi cara envejecerá y Carlo Giuliani de 23 años nunca volverá a vivir, aunque los policías se arrepientan.
Por eso mismo creo que mis fotos no me bajan el ego tanto como podrían... las fotos no son capaces de captar mis sentimientos y todo lo bueno, amable y bello que soy. Jajajaj (lol)
En esas descubrí que hacerlo es una buena forma de bajarse el ego. A veces uno se siente tan bien... pero te sacas fotos en que no puedes salir mas mal. Sacarme fotos se convirtió en un ejercicio de humildad. Entonces cuando lamentablemente me alejé de una relación confusa, cuando me siento alegre por estar tan seguro de mí mismo, viene la foto para perpetuar el momento y paf! tengo una cara horrible, los poros de la piel parece que dispararan bombas de grasa, las instalaciones de espinillas atómicas se notan a más de un metro del espejo... y no necesito satélites para espiarlas.
Lo que sería realmente interesante es poder sacarle fotos a los momentos de nuestra vida. Ahora por ejemplo, en mi foto saldrían dos niños que se abrazan para despedirse, o quizas dos niños de espalda, pero mirando hacia atras.. sin que ninguno se de cuenta de que el otro lo está mirando. Si pudiésemos sacarle fotos a los momentos de nuestra vida valoraríamos más cada instante, porque nos daríamos cuenta que esos instantes son para siempre. Si una fotografía captara todos mis sentimientos quizás hasta podría guardarlos y recordarlos para cuando nos volvamos a ver. Porque en algun lugar nos volveremos a ver no?
Como la fotografía de Dylan Martinez de Reuters que captó el momento en que polícías mataban a un manifestante anti-globalización... si una fotografía captara realmente todo el momento quizás hasta podríamos reunirnos después y pedirnos perdón y volver a la vida al muerto. Si realmente se guardaran los sentimientos, entonces sí podríamos volvernos a ver. Pero los momentos pasan. Mis espinillas se van (por suerte), mi cara envejecerá y Carlo Giuliani de 23 años nunca volverá a vivir, aunque los policías se arrepientan.
Por eso mismo creo que mis fotos no me bajan el ego tanto como podrían... las fotos no son capaces de captar mis sentimientos y todo lo bueno, amable y bello que soy. Jajajaj (lol)
viernes, febrero 18, 2005
Cucurrucucú. Los gatos chi y los gatos che.
En mi lugar actual de residencia no hay palomas. Ni una. Gracias a Dios. Ojalá no lleguen nunca. "Qué van a saber de amores", les canta Caetano, por eso mejor que ni lleguen. Por eso quizás mi compañera es avefóbica. Ella la muy enamorada.
Y Hablando de animales: la cola de mi gato es muy larga, casi tanto como él ...es normal? Jajaja, de pronto hay organizaciones gatunas contra los gatos que tienen la cola corta, ya saben: "los gatos con colas cortas son raros", "tener la cola corta es una enfermedad" ..."no los dejen entrar en nuestros tarros de basura". Por cierto, en Buenso Aires, actualmente ciudad de muchos tarros de basura y malísimo olor, hay muchos gatos, gatos gigantes, gatos como perros y perros, pocos. Estos gatos están en los cementerios, en los techos de las csas de la capital venidas a menos, en las calles oscuras en la noche urgueteando la basura. Alrededor de la reserva en Puerto Madero supongo que los hay por montones porque es ahí donde encontramos ratoncitos, o algo así como cuyis que ya no le tienen ni miedo a los humanos.
Los humanos si le tiene miedo a los cuyis argentinos, tanto que mi amiga P casi me desgarra la polera (o remera por el lugar) al ver uno de estos che. Es lo que menos me gusta, que me agarren la polera... sufren un proceso paulatino de deformación, y cuando "la percha" no está muy formada no es bueno eso.
Decía entonces de los gatos que hay muchos, que son grandes y que me asustaron. No me cruzaría con uno de ellos en la calle. Los gatos ché no tiene comparación con los gatos chi-lenos. Los gatos chi son asustadisos; los gatos che se toman los cementerios y los pasajes y los techos... y son las primeras criaturas viventes que uno ve al llegar a Buenos Aires, por avión o por bus... porque los autos no son criaturas vivientes aunque se tomen la ciudad no?
Y quizás por esos gatos es que en Buenos Aires no hay palomas como en Santiago
Por eso parece que la solución es que importemos gatos che, porque así no habría tantas palomas y la gente sabría mucho más del amor, porque que van a saber de amores las palomas!
Y Hablando de animales: la cola de mi gato es muy larga, casi tanto como él ...es normal? Jajaja, de pronto hay organizaciones gatunas contra los gatos que tienen la cola corta, ya saben: "los gatos con colas cortas son raros", "tener la cola corta es una enfermedad" ..."no los dejen entrar en nuestros tarros de basura". Por cierto, en Buenso Aires, actualmente ciudad de muchos tarros de basura y malísimo olor, hay muchos gatos, gatos gigantes, gatos como perros y perros, pocos. Estos gatos están en los cementerios, en los techos de las csas de la capital venidas a menos, en las calles oscuras en la noche urgueteando la basura. Alrededor de la reserva en Puerto Madero supongo que los hay por montones porque es ahí donde encontramos ratoncitos, o algo así como cuyis que ya no le tienen ni miedo a los humanos.
Los humanos si le tiene miedo a los cuyis argentinos, tanto que mi amiga P casi me desgarra la polera (o remera por el lugar) al ver uno de estos che. Es lo que menos me gusta, que me agarren la polera... sufren un proceso paulatino de deformación, y cuando "la percha" no está muy formada no es bueno eso.
Decía entonces de los gatos que hay muchos, que son grandes y que me asustaron. No me cruzaría con uno de ellos en la calle. Los gatos ché no tiene comparación con los gatos chi-lenos. Los gatos chi son asustadisos; los gatos che se toman los cementerios y los pasajes y los techos... y son las primeras criaturas viventes que uno ve al llegar a Buenos Aires, por avión o por bus... porque los autos no son criaturas vivientes aunque se tomen la ciudad no?
Y quizás por esos gatos es que en Buenos Aires no hay palomas como en Santiago
Por eso parece que la solución es que importemos gatos che, porque así no habría tantas palomas y la gente sabría mucho más del amor, porque que van a saber de amores las palomas!
jueves, febrero 17, 2005
Mi Gato
miércoles, febrero 16, 2005
Las cosas que no me das
Antes que nada quiero dejar en claro una cosa: si alguna vez dije, pensé, creí o escribí que una pareja me llenaría un vacío.. ya no lo creo, no lo pienso, no lo digo ni lo escribo. Por lo demás, ¿qué vacío?, si yo no tengo realmente ningún vacío en el pecho, ni en los bolsillos (como dice el señor Anonymous) Solo que el amor me encanta, y eso no es un vacío.. solo un espacio que llenar, pero en el futuro y, cierto señor Anonymous, mirando en la misma dirección.
Ahora bien, por cierto que espero encontar al hombre de mi vida, pero los valores que le asigne a esa relación, a esa persona, no serán un peldaño más en el crecimiento de Felipe, no será un Felipe más realizado, aunque quizá sí menos pavo, sí más feliz, sí más maduro. Será algo de lo cual no hay que referirse a priori. Porque, por lo demás, ya estoy muy bien así.
Respondido al señor, mi tema de hoy: me di cuenta, en mi paso por el hospital (tema demasiado íntimo y yo muy pudoroso) que nadie me ha querido como yo quiero que me quieran y por eso se transformaron las cosas en experiencias al borde del masoquismo, como otros lo calificaron. Bendita época de cosecha que me hizo darme cuenta de esto! No sé porqué seguí. Habrá sido de soledad y de pena, de vacío y de cobardía. Fuerza mal encaminada, inexperiencia etcétera, etcétera. En cierta forma es un mea culpa.
Estos últimos días he terminado viéndole la cara a mucha gente. Concluí que las confianzas no se construyen en el tiempo, ni en 21 años, y que lo realmente importante es que no deje de confiar en mí. Mirando los feos cielos-falsos del hospital aprendí un poquito más a amar, que no vale proyectar sobre alguien deseos , que el querer (como deseo de posesión) no tiene nada que ver con el amor, y si quise algo de alguien (de aquél el amor, de aquél la firmeza y fidelidad, de aquél las caricias) estaba febrilmente equivocado. Por eso, de mi último error deseo liberarme antes de seguir en el mal camino.
La moraleja de hoy es: Siempre podemos poner Pause en el reproductor antes de seguir cayendo, y retroceder o cambiar la cinta. Y ups, parece que la mía ya está atras de nuevo, porque voy a grabar encima. La paz sea con ustedes (incluso con el señor Anonymous a quien realmente nunca odié, si es quien pienso que es), yo trato de hacerlo lo mejor posible.
La canción de hoy es: Siamo Noi
Joder! nunca realmente he podido odiar a alguien por mas de un minuto.
Ahora bien, por cierto que espero encontar al hombre de mi vida, pero los valores que le asigne a esa relación, a esa persona, no serán un peldaño más en el crecimiento de Felipe, no será un Felipe más realizado, aunque quizá sí menos pavo, sí más feliz, sí más maduro. Será algo de lo cual no hay que referirse a priori. Porque, por lo demás, ya estoy muy bien así.
Respondido al señor, mi tema de hoy: me di cuenta, en mi paso por el hospital (tema demasiado íntimo y yo muy pudoroso) que nadie me ha querido como yo quiero que me quieran y por eso se transformaron las cosas en experiencias al borde del masoquismo, como otros lo calificaron. Bendita época de cosecha que me hizo darme cuenta de esto! No sé porqué seguí. Habrá sido de soledad y de pena, de vacío y de cobardía. Fuerza mal encaminada, inexperiencia etcétera, etcétera. En cierta forma es un mea culpa.
Estos últimos días he terminado viéndole la cara a mucha gente. Concluí que las confianzas no se construyen en el tiempo, ni en 21 años, y que lo realmente importante es que no deje de confiar en mí. Mirando los feos cielos-falsos del hospital aprendí un poquito más a amar, que no vale proyectar sobre alguien deseos , que el querer (como deseo de posesión) no tiene nada que ver con el amor, y si quise algo de alguien (de aquél el amor, de aquél la firmeza y fidelidad, de aquél las caricias) estaba febrilmente equivocado. Por eso, de mi último error deseo liberarme antes de seguir en el mal camino.
La moraleja de hoy es: Siempre podemos poner Pause en el reproductor antes de seguir cayendo, y retroceder o cambiar la cinta. Y ups, parece que la mía ya está atras de nuevo, porque voy a grabar encima. La paz sea con ustedes (incluso con el señor Anonymous a quien realmente nunca odié, si es quien pienso que es), yo trato de hacerlo lo mejor posible.
La canción de hoy es: Siamo Noi
Joder! nunca realmente he podido odiar a alguien por mas de un minuto.
domingo, febrero 13, 2005
La verdad nos hará libres. Gracias
Gracias Señores lectores. Cuando aún no se puede decir con tranquilidad la palabra homosexual en Chile; cuando a un ajueza le quitan a sus hijos porque un hombre la acusó de lesbiana; cuando en una teleserie un gay no puede pololear; cuando un crimen cometido en contra de homosexuales hace 11 años aún no encuentra solución, cuando mostrar un condón en televisión es problemático para algunos, cuando se desconocen los derechos de las personas y la libertad de elegir, etcétera, etcétera, me alegro de muchisimo de que mi conducta sea tildada de freak, y le agradezco muchísimo a quienes lo reconocen. Gracias, por que no quiero ser "normal" en un país donde pasan esas cosas. No quiero ser un gay humillado por mis padres ni teniendo romances a escondidas de la vida. No quiero "vivir mi sexualidad en privado" si eso significa callarme, agachar la cabeza y mirar el mundo con temor cada vez que tengo que comentar de quién estoy enamorado.
Miles de veces he escuchado que se necesitan héroes. Y siempre es tiempo, siempre podemos terminar de convencernos de que desde nuestra humilde posición se puede. Aunque no lo seamos realmente, hay que creer que se puede hacer más. Con esto justifico éste espacio. Yo no le temo a nadie, yo no tengo nada que esconder, soy feliz y me amo tal como soy. No soy la mejor persona del mundo, tengo mas defectos que los que probablemente tenga alguien que me lee, pero desde que me dí cuenta de eso voy mirando hacia adelante luchando en contra de ellos y no me da miedo decir que voy a hacer todo lo posible por ser héroe.
Es el amor por mi mismo el que no me deja callarme, es ese respeto por mí mismo y por los derechos de los otros que no quiero callarme. Es cierto que no es fácil, que una lucha así tiene más de agraz que de dulce; es cierto que todos tenemos desilusiones amorosas y que no todos tiene porqué quererme tal como soy. Pero no hay que confundir eso con el fracaso ni con un error personal. Más aún, cuando no se trate de algo tan personal sino de un grito para ser escuchado... puede también haber una desilusión. Pero alguien lo dijo y es muy cierto: la verdad nos hará libres. Sólo eso nos hará verdaderamente libres. Por eso lo dejo firmado para mis amigos: no voy a actuar por conveniencia. Y les advierto a todos los miedosos: yo no voy a compartir el miedo de nadie. Aquí está mi pecho, y ahí están todos mis valores. Y esto tiene más de declamación política y algo de rimbonbancia, pero no me importa, nadie está obligado a leer esto, es sólo que esas son mis únicas armas y se que me defenderán. Y yo quiero y voy a luchar con ellas.
Miles de veces he escuchado que se necesitan héroes. Y siempre es tiempo, siempre podemos terminar de convencernos de que desde nuestra humilde posición se puede. Aunque no lo seamos realmente, hay que creer que se puede hacer más. Con esto justifico éste espacio. Yo no le temo a nadie, yo no tengo nada que esconder, soy feliz y me amo tal como soy. No soy la mejor persona del mundo, tengo mas defectos que los que probablemente tenga alguien que me lee, pero desde que me dí cuenta de eso voy mirando hacia adelante luchando en contra de ellos y no me da miedo decir que voy a hacer todo lo posible por ser héroe.
Es el amor por mi mismo el que no me deja callarme, es ese respeto por mí mismo y por los derechos de los otros que no quiero callarme. Es cierto que no es fácil, que una lucha así tiene más de agraz que de dulce; es cierto que todos tenemos desilusiones amorosas y que no todos tiene porqué quererme tal como soy. Pero no hay que confundir eso con el fracaso ni con un error personal. Más aún, cuando no se trate de algo tan personal sino de un grito para ser escuchado... puede también haber una desilusión. Pero alguien lo dijo y es muy cierto: la verdad nos hará libres. Sólo eso nos hará verdaderamente libres. Por eso lo dejo firmado para mis amigos: no voy a actuar por conveniencia. Y les advierto a todos los miedosos: yo no voy a compartir el miedo de nadie. Aquí está mi pecho, y ahí están todos mis valores. Y esto tiene más de declamación política y algo de rimbonbancia, pero no me importa, nadie está obligado a leer esto, es sólo que esas son mis únicas armas y se que me defenderán. Y yo quiero y voy a luchar con ellas.
sábado, febrero 12, 2005
Pipe debe justificar su vida
Pronto estaré en el cielo. Y sólo les pregunto una cosa, Gaviotita, Carla, escazos lectores todos. ¿Estoy enfermo por escribir las cosas que escribo acá? ¿Estoy loco por escribir lo que pienso, lo que vivo, lo dificil que es ser gay en Chile?
El derecho a la contradicción
Historia de un amor...
Me propuse no borrar ninguna de las cosas que escriba acá, un poco con el fin de no esconder ni olvidarme de algunas cosas que he pensado, pero también para reivindicar el derecho de los seres humanos a ser contradictorios. No somos matemáticos. El caso es que no hay acontecimiento más contradictorio que la atracción por alguien. No hay forma de evitarlo. Puedes querer cantar "se te olvida" y luego "sin ti", y sientes una y otra cosa otra vez, y los golpes en el pecho vienen y van. A fuerza no será nada, menos tratar de evitar esas contradicciones. Probablemente sean procesos o qué se yo.
Piel Canela...
Me gustan los boleros, me gusta el swing con los tamborcillos y las voces medio impostadas. Me gusta cantarlos. Y también imaginar. Estuve imaginando cómo quería estar en unos años más. Deseé un amanecer abrazado a alguien y al sol. Con la suavidad de la no-culpabilidad por estar haciendo algo inoportuno ni prohibido por el status. Mi gato estará más grande y probablemente más tranquilo. Nunca había pensado así. El futuro no pasaba del siguiente fin de año y no había mucho espacio para tener a alguien entre mis brazos. Ahora, quién sabe, quizás ahora hay tiempo; quizás ahora realmente puedo tener a alguien entre mis brazos; quizás sólo ahora sé abrazar.
Me propuse no borrar ninguna de las cosas que escriba acá, un poco con el fin de no esconder ni olvidarme de algunas cosas que he pensado, pero también para reivindicar el derecho de los seres humanos a ser contradictorios. No somos matemáticos. El caso es que no hay acontecimiento más contradictorio que la atracción por alguien. No hay forma de evitarlo. Puedes querer cantar "se te olvida" y luego "sin ti", y sientes una y otra cosa otra vez, y los golpes en el pecho vienen y van. A fuerza no será nada, menos tratar de evitar esas contradicciones. Probablemente sean procesos o qué se yo.
Piel Canela...
Me gustan los boleros, me gusta el swing con los tamborcillos y las voces medio impostadas. Me gusta cantarlos. Y también imaginar. Estuve imaginando cómo quería estar en unos años más. Deseé un amanecer abrazado a alguien y al sol. Con la suavidad de la no-culpabilidad por estar haciendo algo inoportuno ni prohibido por el status. Mi gato estará más grande y probablemente más tranquilo. Nunca había pensado así. El futuro no pasaba del siguiente fin de año y no había mucho espacio para tener a alguien entre mis brazos. Ahora, quién sabe, quizás ahora hay tiempo; quizás ahora realmente puedo tener a alguien entre mis brazos; quizás sólo ahora sé abrazar.
viernes, febrero 11, 2005
El orgullo
Se me cruzó el orgullo en el camino. Lo había confundido con la autoestima, pero se mezclaron demasiado. Ahora no sé separarlos. Me cuesta tanto ver que de pronto queda evidente toda mi fragilidad... y eso de parecer frágil es lo que no quiero. No quiero ser vulnerable, no quiero que queden frente a mi como un tipo... qué se yo... soy sincero, demasiado sincero a veces y cuando sale mal todo... el orgullo es la forma de protegerme. Creo que doy demasiado, que mal, necesitaré encontrar a alguien que de tanto. Claro que primero debo definir esto del orgullo.
O tal vez no es el orgullo, sino el enojo de no recibir lo mismo que se da. O la herida permanente.
En fin, no es nada grave, pero me aproblema, porque es lo peor de salir herido... vienen las ganas de pararse y hacer creer que no dolió, aunque dolió y mucho. Entonces, el recuerdo de quien te hiere te hace renacer la herida, pero también todo lo bueno.. esa contradicción me mata, me inhabilita ¿Alguien sabe la solución?
O tal vez no es el orgullo, sino el enojo de no recibir lo mismo que se da. O la herida permanente.
En fin, no es nada grave, pero me aproblema, porque es lo peor de salir herido... vienen las ganas de pararse y hacer creer que no dolió, aunque dolió y mucho. Entonces, el recuerdo de quien te hiere te hace renacer la herida, pero también todo lo bueno.. esa contradicción me mata, me inhabilita ¿Alguien sabe la solución?
jueves, febrero 10, 2005
Insípido
De pronto mi garganta está vacía, y el aire pasa tranquilamente casi como si no hubiese nada que atravesar. Mi corazón no late más de lo que quiere y mi nariz solo se cansa de no tener algun olor bueno que recordar. No es malo como parece. De pronto después de leer El Viaje Vertidal de Enrique Vila-Matas, me he tranquilizado de sobremanera. Léanlo.
domingo, enero 23, 2005
Mis palabras mojadas
Repetidas veces queriendo cambiar el corazón. Gracias por el posteo C. Lo que pasa es que no tenía palabras secas y quería protegerme, pero es iluso de mi parte. Este tipo de dolor ya está adentro y es dificultoso de entender y describir... como un dolor de guata porque me hicieron sentir ridículo por querer a alguien con cierta inocencia. Un dolor de guata también por tener un cierto apuro innecesario por querer. Y otro por el ejercicio de querer derribar murallas que no son mías, y finalmente transformarme en un kamikaze.
Eso me tiene confundido, triste y con rabia. Mi amor es demasiado simple a veces y de tan simple para algunos parece que no lo fuera, para otros es ridículo. Esa es la verdad, la ingenuidad me juega en contra. De pronto esto es lo que más me da rabia y tristeza: que no soy un pescador, solo un hombre que espera en la playa y a quien se le mojan las palabras cuando se acerca buscar el tesoro que solo se encuentra en ese maldito mar.
Eso me tiene confundido, triste y con rabia. Mi amor es demasiado simple a veces y de tan simple para algunos parece que no lo fuera, para otros es ridículo. Esa es la verdad, la ingenuidad me juega en contra. De pronto esto es lo que más me da rabia y tristeza: que no soy un pescador, solo un hombre que espera en la playa y a quien se le mojan las palabras cuando se acerca buscar el tesoro que solo se encuentra en ese maldito mar.
sábado, enero 22, 2005
Cambio corazón por piedra
Vendo mi corazón. Ya no lo quiero. Ya no quiero querer a alguien, no quiero enamorarme en algunos años más, no quiero que por enésima vez mi amor sea DEMASIADO para quien quiero entregarlo.
Cambio mi corazón por una piedra, porque parece que esa es la fórmula para que un gay puede ser feliz no? Cambio mi alma por aire finito, no quiero las esperanzas, no quiero más cariño.
Cambio mis ojos por gafas oscuras, porque no se puede dormir eternamente ni querer sin que te quieran. Porque parece que no se puede amar la ternura, no se puede mirar, porque podría encantarme con alguien...
Lo vendo barato, a ver si alguien quiere dos. Vendo mi alma y que mi cuerpo se quede impoluto, que de nada servirá si no tiene nada que decir.
Por lo demas han cometido suficientes errores y no deben valer demasiado. Quizá mande el corazón a una desarmaduría de músculos y el alma a un compresor de aire. No tengo nada que hacer con ellos. Han terminado de golpearlos, están un poco inservibles, un poco moribundos y me hacen sentir tan ridículo y absurdo... porque nadie ama ahora, por lo menos no como ellos quieren amar.
Quizás están pasados de moda, y tengo que comprar unos nuevos. El corazón es demasiado comprometido, no necesita demasiado para querer y confia en quien no debe confiar. Y el alma, el alma es transparente, cálida, gusta de dar abrazos y besos, de esos que se me caen de los bolsillos, ahora.
Cambio mi corazón por una piedra, porque parece que esa es la fórmula para que un gay puede ser feliz no? Cambio mi alma por aire finito, no quiero las esperanzas, no quiero más cariño.
Cambio mis ojos por gafas oscuras, porque no se puede dormir eternamente ni querer sin que te quieran. Porque parece que no se puede amar la ternura, no se puede mirar, porque podría encantarme con alguien...
Lo vendo barato, a ver si alguien quiere dos. Vendo mi alma y que mi cuerpo se quede impoluto, que de nada servirá si no tiene nada que decir.
Por lo demas han cometido suficientes errores y no deben valer demasiado. Quizá mande el corazón a una desarmaduría de músculos y el alma a un compresor de aire. No tengo nada que hacer con ellos. Han terminado de golpearlos, están un poco inservibles, un poco moribundos y me hacen sentir tan ridículo y absurdo... porque nadie ama ahora, por lo menos no como ellos quieren amar.
Quizás están pasados de moda, y tengo que comprar unos nuevos. El corazón es demasiado comprometido, no necesita demasiado para querer y confia en quien no debe confiar. Y el alma, el alma es transparente, cálida, gusta de dar abrazos y besos, de esos que se me caen de los bolsillos, ahora.
miércoles, enero 12, 2005
Administrar el pasado
¿Qué se hace con los recuerdos? ¿Qué se hace cuando las cosas que tienes van y vuelven como boomerang para darte golpecitos en la cara de vez en cuando?
Eso le preguntaba al sicoanalista. Qué se hace cuando esos recuerdos no te dejan crecer y te mantiene pegado a un cúmulo de pasado desagradable. Y aún no tengo respuesta y él aún no puede dármela aunque supongo que es algo que tengo que aprender a manejar. Casi como estar viviendo dos vidas al mismo tiempo. Sobretodo en los momentos tristes, sobretodo en los momentos de cambio.
En el fondo busca la tranquilidad dentro de mi cabeza. Y el ejercicio de volver y revivir nítidamente echos pasados, cansa, tanto que es posible que llueva adentro. Entonces la tristeza parece no tener raíz, y vuela.
Dentro de mi soy feliz profundamente, pero igual la tristeza puede volar, espero que después de mis devaneos sicológicos en el diván algo vaya mejor. Yo creo que sí.
Eso le preguntaba al sicoanalista. Qué se hace cuando esos recuerdos no te dejan crecer y te mantiene pegado a un cúmulo de pasado desagradable. Y aún no tengo respuesta y él aún no puede dármela aunque supongo que es algo que tengo que aprender a manejar. Casi como estar viviendo dos vidas al mismo tiempo. Sobretodo en los momentos tristes, sobretodo en los momentos de cambio.
En el fondo busca la tranquilidad dentro de mi cabeza. Y el ejercicio de volver y revivir nítidamente echos pasados, cansa, tanto que es posible que llueva adentro. Entonces la tristeza parece no tener raíz, y vuela.
Dentro de mi soy feliz profundamente, pero igual la tristeza puede volar, espero que después de mis devaneos sicológicos en el diván algo vaya mejor. Yo creo que sí.
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