domingo, marzo 11, 2007

Besame mucho

La boca un poco seca, debe ser por la necesidad de besos húmedos. O porque me estoy secando. ¿De dónde viene la humedad?

martes, marzo 06, 2007

Aumente su calma

El sol brilla afuera de la ventana y yo estoy metido en una sala llena de computadores con luces amarillas y con ventilación artificial. Son las paradojas de la vida. Pór afuera tengo cara da cansancio, pero por dentro mi corazón está sonriendo. Muy muy feliz y mucho mejor. Son las paradojas de la vida. "Aumente su calma", decía hoy mi horóscopo. Y entonces me siento frente a los naranjos y respiro el aire tibio que trata de enfriarse entre las piedras, justo antes de llegar a mi nariz. El viento no me incomoda, no siento frio ni calor. Hay muchas cosas que están bien.

sábado, marzo 03, 2007

Dias miles

Me gusta escribir acostado en mi cama, como ahora, escuchar Coldplay y sonreir directamente desde el corazón. Me gusta escuchar a mi gato pasearse por mi casa. Estar tranquilo cuando ya no hay nada más que hacer aparte de darse por vivido. En días como estos da mucho gusto dormir.

viernes, marzo 02, 2007

No existen restos univocos de amor

Después de saber perder hay que saber asumir la posibilidad de haber vivido un cuento, una fábula, un espacio de tiempo en el que las cosas que vivimos pueden haber sido muy trágicas, pero que pueden tener un sentido último. Mi cuento de hoy se llama Pedrito y el lobo. Yo hacía de mama de Pedrito y, cuento corto, ya no le creo a Pedrito.
Ahora ya no soy mamá y no importa que venga el lobo. O ya llegó?

martes, febrero 27, 2007

El arrepentimiento, la noche, el amor y la piedad

En algunos momentos las ideas que tengo en la cabeza no alcanzan a llegar a mis dedos para ser impresas, en electrónico o en papel. Son esas veces en que no consigo hilar ideas y cada segundo par es una crítica despiadada a lo que pensé en los segundos impares. Será que estoy un poco enfermo, me dice mi madre a los pies de mi cama, como pidiéndome también una explicación... será que nunca he escrito un libro o que apenas he terminado de leer los que me compré.
De la ventana de mi pieza veo el campo. Unos árboles verdes y algunas ardillas. Entonces la ventana blanca se rompe y los árboles hacen crecer sus ramas. Sus hojas vienen casi a acariciarme la cara cuando las ardillas ahora rondan en mi habitación. Se mueven las ramas y mi corazón. Es que en algunos momentos no puedo ser árbol ni ser rama. Quizás será porque me estoy muriendo. Más o menos lo mismo que se mueren todos cada día, pero a mi me deprime solo pensarlo.
El arrepentimiento es temer del pasado, de la noche que de un momento a otro se hizo tan oscura. Arrepentirse es sentir con más fuerza el palpitar de la sangre en las venas. Es no querer morirse.
La piedad, en seguida, me salva de la tragedia. De tu parte o de Dios, me salva de la tragedia.

lunes, febrero 26, 2007

El arrepentimiento, la noche, el amor y la piedad

En algunos momentos las ideas que tengo en la cabeza no alcanzan a llegar a mis dedos para ser impresas, en electrónico o en papel. Son esas veces en que no consigo hilar ideas y cada segundo par es una crítica despiadada a lo que pensé en los segundos impares. Será que estoy un poco enfermo, me dice mi madre a los pies de mi cama, como pidiéndome también una explicación... será que nunca he escrito un libro o que apenas he terminado de leer los que me compré.
De la ventana de mi pieza veo el campo. Unos árboles verdes y algunas ardillas. Entonces la ventana blanca se rompe y los árboles hacen crecer sus ramas. Sus hojas vienen casi a acariciarme la cara cuando las ardillas ahora rondan en mi habitación. Se mueven las ramas y mi corazón. Es que en algunos momentos no puedo ser árbol ni ser rama. Quizás será porque me estoy muriendo. Más o menos lo mismo que se mueren todos cada día, pero a mi me deprime solo pensarlo.
El arrepentimiento es temer del pasado, de la noche que de un momento a otro se hizo tan oscura. Arrepentirse es sentir con más fuerza el palpitar de la sangre en las venas. Es no querer morirse.
La piedad, en seguida, me salva de la tragedia. De tu parte o de Dios, me salva de la tragedia.

viernes, febrero 23, 2007

Espectador

Dícese de ese momento en que el hombre abre los ojos y se encuentra con una realidad incómoda. Cuando frente a él el mundo pasa lenta o rápidamente, pero siempre incontrolable. Soy un espectador porque no puedo besarte, dijo el pescador. Soy un espectador porque no puede vivirte, dijo el soñador. La distancia los transformó en un par de ojos que ni siquiera gastan lo que miran.
Entonces llegan los muertos, las enfermedades crónicas, los diagnósticos irreversibles y los balazos en la calle. Decesos irrenunciables.
Pero dicen, también, que la felicidad es así de efímera.

miércoles, febrero 21, 2007

El zorro: resignación, perder y seguir viviendo

También se puede perder. Estoy aprendiendo a perder, le dijo el zorro al árbol, mientras veía a una zorra aparearse con su competidor.
Aprendí a perder. No es injusto que no pueda tocarle o que prefiera estar con otras personas antes que conmigo. No es injusto que alguien quiera otra cosa, no es injusto que hayan dos caminos parecidos, que se cruzen, pero que nunca se unan.
No siempre se gana, le dijo el árbol al zorro. Él había visto muchas hojas caer a sus pies y ver a un zorro subirse a llorar sus penas en la que era una de sus ramas más fuertes no le causaba sorpresa.
El árbol le contó al zorro la historia de las tortugas, que tienen que llegar al mar después de nacer. Le dijo también que las tortugas vuelven, pero muy pocas vuelven. Le dijo que poco a poco se iban haciendo más fuertes, pero que ninguna había dicho que eso era injusto.
El zorro había llorado. Nunca más vería a la hembra que le gustaba. Él vivía uno de esos momentos en que sabía que no había una vuelta atrás. Todo esto no era ni siquiera una fábula.

martes, febrero 20, 2007

Imposible

Si una mañana me despierto y escucho a los animales correr detrás de la ventana o a los árboles hablar con el viento para contarse los chismes de la noche anterior. Si abro los ojos y veo al sol encima de mi cuerpo y a mi gato a un lado estirando su existencia. Si la mañana parece tan normal. Si el amor profesado y prometido es ahora imposible porque la muerte sorprendió por amenaza a una parte de mi cuerpo (la parte de mi cuerpo que era él). Entonces, si una mañana me despierto y escucho a los animales correr detrás de mi ventana o a los árboles hablar con el viento para contarse chismes de la noche anterior. Si abro los ojos y veo al sol encima de mi cuerpo y a mi gato estirando su existencia, tiendo a pensar que el mundo es injusto y que cambiaría a todos los animales por volver a tener la parte del cuerpo que perdí.

martes, febrero 13, 2007

Casi 14 de febrero

Miro el cielo y veo anochecer.

Segundas oportunidades

No hay segundas oportunidades. Solo hay personas que viven segundas vidas.

"Llévame del dolor"...
Debo admitir que mi memoria tenía un poco de sangre... de no sé qué muerto.

Ahora, "un cielo negro como el agua de tu amor. Y volar, ver el mar"

miércoles, enero 24, 2007

Un lugar para morir

La tranquilidad es un estado del ánimo. Es un paso, también un instante y una pausa del espíritu. Es pasajera, es visitante y solo en el último momento es huésped. Buscamos tanto esa tranquilidad. Buscamos tanto una balsa que no se hunda en el mar!
Hoy nadé un poco... anduve por ahí. No creo que me ahogue antes de salir a buscar mi embarcación. El problema es que aún no sé de que lado está mi horizonte.

martes, enero 02, 2007

Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
Navegando en un agua de origen y ceniza.

El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y mis uñas

y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.

No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tapias mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
ateridos, muriéndome de pena.

Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.

Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.
Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.

Hemos perdido aun este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

He visto desde mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.

A veces como una moneda
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.

Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.

Entonces, dónde estabas?
Entre qué gentes?
Diciendo qué palabras?
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?

Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.

Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.

Eres toda de espumas delgadas y ligeras
y te cruzan los besos y te riegan los días.
Mi gesto, mi ansiedad cuelgan de tu mirada.
Vaso de resonancias y de estrellas cautivas.
Estoy cansado, todas las hojas caen, mueren.
Caen, mueren los pájaros. Caen, mueren las vidas.

Cansado, estoy cansado. Ven, anhélame, víbrame.
Oh, mi pobre ilusión, mi guirnalda encendida!
El ansia cae, muere. Cae, muere el deseo.
Caen, mueren las llamas en la noche infinita.

Fogonazo de luces, paloma de gredas rubias,
líbrame de esta noche que acosa y aniquila.

Sumérgeme en tu nido de vértigo y caricia.
Anhélame, retiéneme.
La embriaguez a la sombra florida de tus ojos,
las caídas, los triunfos, los saltos de la fiebre.
Ámame, ámame, ámame.
De pie te grito! Quiéreme.
Rompo mi voz gritándote y hago horarios de fuego
en la noche preñada de estrellas y lebreles.
Rompo mi voz y grito. Mujer, ámame, anhélame.
Mi voz arde en los vientos, mi voz que cae y muere.

Cansado. Estoy cansado. Huye. Aléjate. Extínguete.
No aprisiones mi estéril cabeza entre tus manos.
Que me crucen la frente los látigos del hielo.
Que mi inquietud se azote Con los vientos atlánticos.
Huye, Aléjate. Extínguete. Mi alma debe estar sola.
Debe crucificarse, hacerse astillas, rodar,
verterse, contaminarse sola,
abierta a la marea de los llantos,
ardiendo en el ciclón de las furias,
erguida entre los cerros y los pájaros,
aniquilarse, exterminarse sola,
abandonada y única como un faro de espanto.

martes, diciembre 12, 2006

Mi libre canción - Lucio Battisti

(1972)

En un mundo que
vive sin amor
eres tú mi libre canción.
Y la inmensidad
se abre alrededor
más allá del límite
del corazón.

Nace el sentimiento
en mitad del llanto
y se eleva altísimo
y va…
Y vuela sobre el gesto de la gente
a todo lo más noble indiferente
ajeno al beso cálido de amor
de puro amor…

En un mundo que (cae un día el muro)
prisionero es (recubierto de las rosas selváticas)
libres respirábamos (revive o no)
tú y yo (se eleva o no).
Pero la verdad (bosque abandonado)
clara brilla hoy (y por ello sobreviviendo virgen)
y nítida su música (se abre o no)
sonó (se cierra o no)

Nuevas sensaciones
nuevas emociones
se expresan ya purísimas
en ti…
El velo del fantasma del pasado
cayendo deja el cuadro inmaculado
y se alza un viento tímido de amor
de puro amor…

Y recúbrote…

Dulce amada que no sabe el camino
mas sabe que debe andar.
Al lado tuyo vendré, si quieres tú.

Cae un día el muro
recubierto de las rosas selváticas
Revive o no
Se eleva o no

Bosque abandonado
y por ello sobreviviendo virgen
Se abre o no
Se cierra o no

En un mundo que
prisionero es
libres respirábamos
tú y yo.
Pero la verdad
clara brilla hoy
y nítida su música
sonó.

Nuevas sensaciones
nuevas emociones
se expresan ya purísimas
por ti…

El velo del fantasma en el pasado
cayendo deja el cuadro inmaculado
y se alza un viento tímido de amor
de puro amor…

viernes, noviembre 24, 2006

Hoy es un día especial

Cuando la gente es capaz de decir que no, cuando alguien es capaz de decir que si, cuando alguien es capaz de callar... hemos llegado a un gran día. Es un día especial porque en cosas como esas le decimos adiós al pasado, porque las cosas que nos ocurrieron son apenas recuerdos, porque, en el fondo, nos abrimos a un futuro con otras, mil, posibilidades.
Escuchaba Te dejo Madrid de LA artista del momento, y es lo mismo: “ya no quiero cobardes que me hagan sufrir, mejor le digo adiós a tu boca de anís”, aunque el tema que me incumbe no es solo de amor o pareja. También hay que decirlo, es un momento para agradecer y querer más a las otras bocas, la de los besos de tranquilidad, de pasión, de alegría o de picardía, las que curaron, las que aburrieron, e incluso aquellas que demostraron por oposición que hay besos mejores, que hay mejores formas de querer y que no pocas veces incluso para nosotros mismos somos un completo misterio.
Hoy es un día especial porque dije que no (se escucha de fondo: te lo agradezco, pero no, de Sanz) y la fortaleza de poder decirlo es mucho mejor que sufrir por no decirlo. Se trata también de creer y saber que hay personas verdaderamente importantes a las que siempre tendremos que decirles que si, o sentimientos, o pensamientos, o creencias o deberes.
Para mi es como si recién hoy hubiese llegado la primavera, después de romper esta “relación importante”, se me cruzaron tantos besos en el camino, pero ahora sé que no es lo mismo besar con el corazón que con la boca. Digamos... las flores se abren con el sol incluso si éste solo las toca con su luz y su calor XD.

viernes, noviembre 17, 2006

domingo, octubre 29, 2006

Un beso en la garganta

Tengo un beso atragantado. Lo iba a dar, pero no sé qué pasó con mis labios que el beso, en lugar de salir hacia afuera salió hacia adentro!!! Acá en la garganta amenaza con transformarse en pena y tristeza. Me lo trago?
No quiero tragármelo porque dicen que los besos no son buenos para el estómago, que pueden producir úlceras o colon irritable. Quizás me ha pasado muchas veces y por eso tengo el colon así. Uhmmm
Tengo un beso en la garganta y quiero darlo. Porque los besos en realidad no se vomitan ni se tosen. Un beso se regala y, quién sabe cómo, llega al mismo corazón de la persona que lo recibe. Algunos dicen en realidad que es el mismo corazón el que besa.
¿Entonces de quién es el beso que tengo en la garganta?