Después de estar a punto de convencerme, pude contra los valores posmodernos por los que la nanidad quería tragarme. En otras circunstancias haría alguna declaración grandilocuente, pero en momentos de paz valen más las reflexiones.
No podía yo asumir que las relaciones entre yo y los otros estuviesen ligadas al nihilismo a la inexistencia de lazos valóricos. O sea, uhmmmm, no se puede amar a nadie gratuitamente y porqué debería entonces olvidarse a la gente gratuitamente.
Mi tesis es que eso que algunos llaman posmodernismo, es una voluntad de ideología totalitaria. Nacido como una caracterización de una época, el nihilismo fue un término cierto, pero luego es enarbolado como un derecho. :S
Pero no hay derecho, no hay derecho a salir con miedo a la calle. La libertad no es nanidad.
Quizás con la ternura se puede valorar la capacidad de conmiverse. Allí un poco la amenaza de la nanidad que no quiere conmiverse porque conmoverse es un poco quedar vulnerable. La ternura pesa para que quede escrita en tu cara que la realidad que te rodea no te es indiferente.
Creo firmemente que la realidad no puede sernos indiferente; sin embargo, tengo que admitir que no puede combatirse a fuerza.
Blog de juventud de Felipe Herrera. Desde 2004 y hasta 2007 este fue el blog en el que conté todo lo que me pasaba mientras afirmaba mi identidad. Es lo que conoceríamos como un blog de primera generación.
miércoles, marzo 23, 2005
miércoles, marzo 02, 2005
La Costa
Parece que al final del verano toda la gente está más contenta, o por lo menos la mayoría de los problemas encontraron cierta forma de canalizarse. Y como es el fin de algo mis palabras se tiñen de cierta melancolía que detesto pero que en el fondo acogo como una forma de hacer de todo esto un pequeño momento trascendental. Los momentos así, me gustan, los últimos días me gustan, me gusta mirar por la ventana anhelando que pase alguien; sin embargo, deseo encontrar una forma de que los momentos sean trascendentales sin tener que añadirle tanta melancolía a mis sentimientos.
Tengo ganas de irme a caminar a la costa y mirar el mar, porque de pronto este verano se transformó en un cúmulo de viajes y sorpresas que no llevaron a ninguna parte, o yo pienso que no llegaron a ninguna parte, o yo pienso que hubo tiempo perdido. O yo no supe ver qué cosas, que lugares y qué personas estaba atravesando. Prometo entonces que tendré que hacer esos viajes de nuevo. A veces la rapidez con que quiero avanzar nubla mis ojos como en las fotografías, y tratando de ver lo que creo termino imaginandome las cosas. Otras veces quisiera tener la razón. Pero creo que esta vez me rindo, no tengo la razón.
Necesito un borde de mar gigantesco, para poner en fila los malos recuerdos y echarlos al mar, para no transformar tanto todo en un último momento y darle espacio a las cosas que arribarán. Si tan solo fuese más fácil darse cuenta de lo que realmente vale, y evitar lo malo y evitar hacerle daño a la gente y evitar que el dolor, la tristeza o el desengaño se adueñen de las palabras.
Como resultado, de nuevo tengo un poco de miedo, o más bien una sensación de tener que empezar de nuevo de "parece que no aprendiste nada", de "de nuevo quisiste perder a alguien", de "las cosas siempre pueden ser más dificiles de lo que parecían".
Claro que todo lo que escribo esta teñido de cierta melancolía. De todas formas no tengo la razón. Quizás un poco ese afán de tener siempre la razón juega muy encontra. Eso que es un poco una forma de defensa, es también la forma más grande de mostrar la debilidad. Me temo que todo fue como un sueño, que los días de verano y los viajes y las gentes perdieron realidad el mismo día en que quería tener la razon sobre la realidad.
Espero tener razón en esto: no hay que darle valor a la vida. Como dice la canción: lo nuestro es esperar e inevitablemente cada momento que vivimos queda superado por el día siguiente. En el motivo de cada día, en cada crisis, en cada amanecer no se juega nada más que ese mismo presente. Quizás asi deje de vivir tanto del pasado aunque para mi siga siendo un problema que las cosas pasen tan rapidamente. Pero con el mucho antes y el mucho después.. se me perdió el presente... Dónde perdí el presente?
Tengo ganas de irme a caminar a la costa y mirar el mar, porque de pronto este verano se transformó en un cúmulo de viajes y sorpresas que no llevaron a ninguna parte, o yo pienso que no llegaron a ninguna parte, o yo pienso que hubo tiempo perdido. O yo no supe ver qué cosas, que lugares y qué personas estaba atravesando. Prometo entonces que tendré que hacer esos viajes de nuevo. A veces la rapidez con que quiero avanzar nubla mis ojos como en las fotografías, y tratando de ver lo que creo termino imaginandome las cosas. Otras veces quisiera tener la razón. Pero creo que esta vez me rindo, no tengo la razón.
Necesito un borde de mar gigantesco, para poner en fila los malos recuerdos y echarlos al mar, para no transformar tanto todo en un último momento y darle espacio a las cosas que arribarán. Si tan solo fuese más fácil darse cuenta de lo que realmente vale, y evitar lo malo y evitar hacerle daño a la gente y evitar que el dolor, la tristeza o el desengaño se adueñen de las palabras.
Como resultado, de nuevo tengo un poco de miedo, o más bien una sensación de tener que empezar de nuevo de "parece que no aprendiste nada", de "de nuevo quisiste perder a alguien", de "las cosas siempre pueden ser más dificiles de lo que parecían".
Claro que todo lo que escribo esta teñido de cierta melancolía. De todas formas no tengo la razón. Quizás un poco ese afán de tener siempre la razón juega muy encontra. Eso que es un poco una forma de defensa, es también la forma más grande de mostrar la debilidad. Me temo que todo fue como un sueño, que los días de verano y los viajes y las gentes perdieron realidad el mismo día en que quería tener la razon sobre la realidad.
Espero tener razón en esto: no hay que darle valor a la vida. Como dice la canción: lo nuestro es esperar e inevitablemente cada momento que vivimos queda superado por el día siguiente. En el motivo de cada día, en cada crisis, en cada amanecer no se juega nada más que ese mismo presente. Quizás asi deje de vivir tanto del pasado aunque para mi siga siendo un problema que las cosas pasen tan rapidamente. Pero con el mucho antes y el mucho después.. se me perdió el presente... Dónde perdí el presente?
jueves, febrero 24, 2005
El único día
Voy a contar una historia pequeña. De alguien que quizó pensar que encontraba el camino para querer a alguien de la mejor manera. Ese alguien podría ser yo, pero cada vez que alguien quiere deja de ser, asi que de todas formas ya no podría serlo.
Este muchacho hizo de la cautela su ley después de haber entregado el amor rápido y haberlo buscado debajo de las piedras, cuando todos sabemos que no se encuentra allí. Él no na sabía eso, como tampoco sabía que hay personas como piedras, pero ese es cuento de otra historia. Y con esa cautela adquirida conocio a otro. Intentaba quitarle fábula a la vida y entender que el primer día era el único, que el segundo día era el único, que el tercero, etcétera. Y que el amor no se puede negar, por eso, si no lo aceptan, no es amor.
Por eso pasaron los primeros días y se dio cuenta de que no estaba enamorado del otro, pero la tensión de saber que el quinto día sería el único era como la certeza de que hay cosas que no se repiten. Lo dijo. En ese momento nacieron las ganas de hacer promesas, de ganarle la noche a la luna y de convencerse, al contrario de lo que había pensado, de que no pueden haber cinco días únicos seguidos.
Cuando el otro desapareció, los cinco días únicos dieron paso a las cinco vidas. La primera: del muchacho no escribiendo la historia de todas las historias, frente al señor de ojos grandes que le pide recostarse en el diván, frente a los amigos, sobre la almohada. La segunda: el muchacho esperando saber de donde sale el sexto día y no encontrando el otro en los días siguientes, ni siquiera en el recuerdo. La tercera: el muchacho de feliz de poder contarle al otro que hay caminos para llegar hacia el otro lado del mundo, que necesitabam guías y defensas para llegar, que dicen que si se hace ese viaje se puede encontrar lo que se busca. La cuarta: el muchacho equivocándose, creyendo que la buena intención conduce a un buen recibimiento, que no era necesario dudar del otro, creyendo que todos los días tienen días tienen días siguientes, aunque sean únicos. La quinta: del muchacho feliz porque ya antes de los días también había sido feliz.
Cuando el otro volvió el muchacho ya se había confundido entre tantas vidas. El hombre se había perdido al dividiise en 5 días únicos y comenzar cinco vidas diferentes, además de la que había dividido atrás.
El otro le llamaba, pero el muchacho ya se había vuelto loco. Durmió un par de semanas en cinco vidas distintas.
Y no se si les ha pasado, pero cuando uno se despierta de cinco vidas distintas se da cuenta de que fue un error pensar que habían cinco días únicos, porque eso inevitablemente nos remite a cinco comienzos distintos.
EL muchacho ahora se pregunta, por eso, si realmente existieron esos cinco días únicos, o si los inventó. Probablemente termine creyendo incluso que al otro el mismo lo inventó, como acostumbró equivocarse antes y transformó algo en un monólogo consigo mismo. O quizás piense que el único día único fue el primero y que esa vida se acabó cuando el otro dejó de hablar, justo cuando trató de escribir y recordar la vida que había tenido.
Este muchacho hizo de la cautela su ley después de haber entregado el amor rápido y haberlo buscado debajo de las piedras, cuando todos sabemos que no se encuentra allí. Él no na sabía eso, como tampoco sabía que hay personas como piedras, pero ese es cuento de otra historia. Y con esa cautela adquirida conocio a otro. Intentaba quitarle fábula a la vida y entender que el primer día era el único, que el segundo día era el único, que el tercero, etcétera. Y que el amor no se puede negar, por eso, si no lo aceptan, no es amor.
Por eso pasaron los primeros días y se dio cuenta de que no estaba enamorado del otro, pero la tensión de saber que el quinto día sería el único era como la certeza de que hay cosas que no se repiten. Lo dijo. En ese momento nacieron las ganas de hacer promesas, de ganarle la noche a la luna y de convencerse, al contrario de lo que había pensado, de que no pueden haber cinco días únicos seguidos.
Cuando el otro desapareció, los cinco días únicos dieron paso a las cinco vidas. La primera: del muchacho no escribiendo la historia de todas las historias, frente al señor de ojos grandes que le pide recostarse en el diván, frente a los amigos, sobre la almohada. La segunda: el muchacho esperando saber de donde sale el sexto día y no encontrando el otro en los días siguientes, ni siquiera en el recuerdo. La tercera: el muchacho de feliz de poder contarle al otro que hay caminos para llegar hacia el otro lado del mundo, que necesitabam guías y defensas para llegar, que dicen que si se hace ese viaje se puede encontrar lo que se busca. La cuarta: el muchacho equivocándose, creyendo que la buena intención conduce a un buen recibimiento, que no era necesario dudar del otro, creyendo que todos los días tienen días tienen días siguientes, aunque sean únicos. La quinta: del muchacho feliz porque ya antes de los días también había sido feliz.
Cuando el otro volvió el muchacho ya se había confundido entre tantas vidas. El hombre se había perdido al dividiise en 5 días únicos y comenzar cinco vidas diferentes, además de la que había dividido atrás.
El otro le llamaba, pero el muchacho ya se había vuelto loco. Durmió un par de semanas en cinco vidas distintas.
Y no se si les ha pasado, pero cuando uno se despierta de cinco vidas distintas se da cuenta de que fue un error pensar que habían cinco días únicos, porque eso inevitablemente nos remite a cinco comienzos distintos.
EL muchacho ahora se pregunta, por eso, si realmente existieron esos cinco días únicos, o si los inventó. Probablemente termine creyendo incluso que al otro el mismo lo inventó, como acostumbró equivocarse antes y transformó algo en un monólogo consigo mismo. O quizás piense que el único día único fue el primero y que esa vida se acabó cuando el otro dejó de hablar, justo cuando trató de escribir y recordar la vida que había tenido.
sábado, febrero 19, 2005
Las fotos para volverse a ver
De vez en cuando me saco fotos. Ustedes saben, cuando uno va avanzando en esto de las conversaciones por internet necesita tener una cara... una cara lo mas presentable por supuesto. Y como no tengo quien me saque fotos me las saco yo mismo.
En esas descubrí que hacerlo es una buena forma de bajarse el ego. A veces uno se siente tan bien... pero te sacas fotos en que no puedes salir mas mal. Sacarme fotos se convirtió en un ejercicio de humildad. Entonces cuando lamentablemente me alejé de una relación confusa, cuando me siento alegre por estar tan seguro de mí mismo, viene la foto para perpetuar el momento y paf! tengo una cara horrible, los poros de la piel parece que dispararan bombas de grasa, las instalaciones de espinillas atómicas se notan a más de un metro del espejo... y no necesito satélites para espiarlas.
Lo que sería realmente interesante es poder sacarle fotos a los momentos de nuestra vida. Ahora por ejemplo, en mi foto saldrían dos niños que se abrazan para despedirse, o quizas dos niños de espalda, pero mirando hacia atras.. sin que ninguno se de cuenta de que el otro lo está mirando. Si pudiésemos sacarle fotos a los momentos de nuestra vida valoraríamos más cada instante, porque nos daríamos cuenta que esos instantes son para siempre. Si una fotografía captara todos mis sentimientos quizás hasta podría guardarlos y recordarlos para cuando nos volvamos a ver. Porque en algun lugar nos volveremos a ver no?
Como la fotografía de Dylan Martinez de Reuters que captó el momento en que polícías mataban a un manifestante anti-globalización... si una fotografía captara realmente todo el momento quizás hasta podríamos reunirnos después y pedirnos perdón y volver a la vida al muerto. Si realmente se guardaran los sentimientos, entonces sí podríamos volvernos a ver. Pero los momentos pasan. Mis espinillas se van (por suerte), mi cara envejecerá y Carlo Giuliani de 23 años nunca volverá a vivir, aunque los policías se arrepientan.
Por eso mismo creo que mis fotos no me bajan el ego tanto como podrían... las fotos no son capaces de captar mis sentimientos y todo lo bueno, amable y bello que soy. Jajajaj (lol)
En esas descubrí que hacerlo es una buena forma de bajarse el ego. A veces uno se siente tan bien... pero te sacas fotos en que no puedes salir mas mal. Sacarme fotos se convirtió en un ejercicio de humildad. Entonces cuando lamentablemente me alejé de una relación confusa, cuando me siento alegre por estar tan seguro de mí mismo, viene la foto para perpetuar el momento y paf! tengo una cara horrible, los poros de la piel parece que dispararan bombas de grasa, las instalaciones de espinillas atómicas se notan a más de un metro del espejo... y no necesito satélites para espiarlas.
Lo que sería realmente interesante es poder sacarle fotos a los momentos de nuestra vida. Ahora por ejemplo, en mi foto saldrían dos niños que se abrazan para despedirse, o quizas dos niños de espalda, pero mirando hacia atras.. sin que ninguno se de cuenta de que el otro lo está mirando. Si pudiésemos sacarle fotos a los momentos de nuestra vida valoraríamos más cada instante, porque nos daríamos cuenta que esos instantes son para siempre. Si una fotografía captara todos mis sentimientos quizás hasta podría guardarlos y recordarlos para cuando nos volvamos a ver. Porque en algun lugar nos volveremos a ver no?
Como la fotografía de Dylan Martinez de Reuters que captó el momento en que polícías mataban a un manifestante anti-globalización... si una fotografía captara realmente todo el momento quizás hasta podríamos reunirnos después y pedirnos perdón y volver a la vida al muerto. Si realmente se guardaran los sentimientos, entonces sí podríamos volvernos a ver. Pero los momentos pasan. Mis espinillas se van (por suerte), mi cara envejecerá y Carlo Giuliani de 23 años nunca volverá a vivir, aunque los policías se arrepientan.
Por eso mismo creo que mis fotos no me bajan el ego tanto como podrían... las fotos no son capaces de captar mis sentimientos y todo lo bueno, amable y bello que soy. Jajajaj (lol)
viernes, febrero 18, 2005
Cucurrucucú. Los gatos chi y los gatos che.
En mi lugar actual de residencia no hay palomas. Ni una. Gracias a Dios. Ojalá no lleguen nunca. "Qué van a saber de amores", les canta Caetano, por eso mejor que ni lleguen. Por eso quizás mi compañera es avefóbica. Ella la muy enamorada.
Y Hablando de animales: la cola de mi gato es muy larga, casi tanto como él ...es normal? Jajaja, de pronto hay organizaciones gatunas contra los gatos que tienen la cola corta, ya saben: "los gatos con colas cortas son raros", "tener la cola corta es una enfermedad" ..."no los dejen entrar en nuestros tarros de basura". Por cierto, en Buenso Aires, actualmente ciudad de muchos tarros de basura y malísimo olor, hay muchos gatos, gatos gigantes, gatos como perros y perros, pocos. Estos gatos están en los cementerios, en los techos de las csas de la capital venidas a menos, en las calles oscuras en la noche urgueteando la basura. Alrededor de la reserva en Puerto Madero supongo que los hay por montones porque es ahí donde encontramos ratoncitos, o algo así como cuyis que ya no le tienen ni miedo a los humanos.
Los humanos si le tiene miedo a los cuyis argentinos, tanto que mi amiga P casi me desgarra la polera (o remera por el lugar) al ver uno de estos che. Es lo que menos me gusta, que me agarren la polera... sufren un proceso paulatino de deformación, y cuando "la percha" no está muy formada no es bueno eso.
Decía entonces de los gatos que hay muchos, que son grandes y que me asustaron. No me cruzaría con uno de ellos en la calle. Los gatos ché no tiene comparación con los gatos chi-lenos. Los gatos chi son asustadisos; los gatos che se toman los cementerios y los pasajes y los techos... y son las primeras criaturas viventes que uno ve al llegar a Buenos Aires, por avión o por bus... porque los autos no son criaturas vivientes aunque se tomen la ciudad no?
Y quizás por esos gatos es que en Buenos Aires no hay palomas como en Santiago
Por eso parece que la solución es que importemos gatos che, porque así no habría tantas palomas y la gente sabría mucho más del amor, porque que van a saber de amores las palomas!
Y Hablando de animales: la cola de mi gato es muy larga, casi tanto como él ...es normal? Jajaja, de pronto hay organizaciones gatunas contra los gatos que tienen la cola corta, ya saben: "los gatos con colas cortas son raros", "tener la cola corta es una enfermedad" ..."no los dejen entrar en nuestros tarros de basura". Por cierto, en Buenso Aires, actualmente ciudad de muchos tarros de basura y malísimo olor, hay muchos gatos, gatos gigantes, gatos como perros y perros, pocos. Estos gatos están en los cementerios, en los techos de las csas de la capital venidas a menos, en las calles oscuras en la noche urgueteando la basura. Alrededor de la reserva en Puerto Madero supongo que los hay por montones porque es ahí donde encontramos ratoncitos, o algo así como cuyis que ya no le tienen ni miedo a los humanos.
Los humanos si le tiene miedo a los cuyis argentinos, tanto que mi amiga P casi me desgarra la polera (o remera por el lugar) al ver uno de estos che. Es lo que menos me gusta, que me agarren la polera... sufren un proceso paulatino de deformación, y cuando "la percha" no está muy formada no es bueno eso.
Decía entonces de los gatos que hay muchos, que son grandes y que me asustaron. No me cruzaría con uno de ellos en la calle. Los gatos ché no tiene comparación con los gatos chi-lenos. Los gatos chi son asustadisos; los gatos che se toman los cementerios y los pasajes y los techos... y son las primeras criaturas viventes que uno ve al llegar a Buenos Aires, por avión o por bus... porque los autos no son criaturas vivientes aunque se tomen la ciudad no?
Y quizás por esos gatos es que en Buenos Aires no hay palomas como en Santiago
Por eso parece que la solución es que importemos gatos che, porque así no habría tantas palomas y la gente sabría mucho más del amor, porque que van a saber de amores las palomas!
jueves, febrero 17, 2005
Mi Gato
miércoles, febrero 16, 2005
Las cosas que no me das
Antes que nada quiero dejar en claro una cosa: si alguna vez dije, pensé, creí o escribí que una pareja me llenaría un vacío.. ya no lo creo, no lo pienso, no lo digo ni lo escribo. Por lo demás, ¿qué vacío?, si yo no tengo realmente ningún vacío en el pecho, ni en los bolsillos (como dice el señor Anonymous) Solo que el amor me encanta, y eso no es un vacío.. solo un espacio que llenar, pero en el futuro y, cierto señor Anonymous, mirando en la misma dirección.
Ahora bien, por cierto que espero encontar al hombre de mi vida, pero los valores que le asigne a esa relación, a esa persona, no serán un peldaño más en el crecimiento de Felipe, no será un Felipe más realizado, aunque quizá sí menos pavo, sí más feliz, sí más maduro. Será algo de lo cual no hay que referirse a priori. Porque, por lo demás, ya estoy muy bien así.
Respondido al señor, mi tema de hoy: me di cuenta, en mi paso por el hospital (tema demasiado íntimo y yo muy pudoroso) que nadie me ha querido como yo quiero que me quieran y por eso se transformaron las cosas en experiencias al borde del masoquismo, como otros lo calificaron. Bendita época de cosecha que me hizo darme cuenta de esto! No sé porqué seguí. Habrá sido de soledad y de pena, de vacío y de cobardía. Fuerza mal encaminada, inexperiencia etcétera, etcétera. En cierta forma es un mea culpa.
Estos últimos días he terminado viéndole la cara a mucha gente. Concluí que las confianzas no se construyen en el tiempo, ni en 21 años, y que lo realmente importante es que no deje de confiar en mí. Mirando los feos cielos-falsos del hospital aprendí un poquito más a amar, que no vale proyectar sobre alguien deseos , que el querer (como deseo de posesión) no tiene nada que ver con el amor, y si quise algo de alguien (de aquél el amor, de aquél la firmeza y fidelidad, de aquél las caricias) estaba febrilmente equivocado. Por eso, de mi último error deseo liberarme antes de seguir en el mal camino.
La moraleja de hoy es: Siempre podemos poner Pause en el reproductor antes de seguir cayendo, y retroceder o cambiar la cinta. Y ups, parece que la mía ya está atras de nuevo, porque voy a grabar encima. La paz sea con ustedes (incluso con el señor Anonymous a quien realmente nunca odié, si es quien pienso que es), yo trato de hacerlo lo mejor posible.
La canción de hoy es: Siamo Noi
Joder! nunca realmente he podido odiar a alguien por mas de un minuto.
Ahora bien, por cierto que espero encontar al hombre de mi vida, pero los valores que le asigne a esa relación, a esa persona, no serán un peldaño más en el crecimiento de Felipe, no será un Felipe más realizado, aunque quizá sí menos pavo, sí más feliz, sí más maduro. Será algo de lo cual no hay que referirse a priori. Porque, por lo demás, ya estoy muy bien así.
Respondido al señor, mi tema de hoy: me di cuenta, en mi paso por el hospital (tema demasiado íntimo y yo muy pudoroso) que nadie me ha querido como yo quiero que me quieran y por eso se transformaron las cosas en experiencias al borde del masoquismo, como otros lo calificaron. Bendita época de cosecha que me hizo darme cuenta de esto! No sé porqué seguí. Habrá sido de soledad y de pena, de vacío y de cobardía. Fuerza mal encaminada, inexperiencia etcétera, etcétera. En cierta forma es un mea culpa.
Estos últimos días he terminado viéndole la cara a mucha gente. Concluí que las confianzas no se construyen en el tiempo, ni en 21 años, y que lo realmente importante es que no deje de confiar en mí. Mirando los feos cielos-falsos del hospital aprendí un poquito más a amar, que no vale proyectar sobre alguien deseos , que el querer (como deseo de posesión) no tiene nada que ver con el amor, y si quise algo de alguien (de aquél el amor, de aquél la firmeza y fidelidad, de aquél las caricias) estaba febrilmente equivocado. Por eso, de mi último error deseo liberarme antes de seguir en el mal camino.
La moraleja de hoy es: Siempre podemos poner Pause en el reproductor antes de seguir cayendo, y retroceder o cambiar la cinta. Y ups, parece que la mía ya está atras de nuevo, porque voy a grabar encima. La paz sea con ustedes (incluso con el señor Anonymous a quien realmente nunca odié, si es quien pienso que es), yo trato de hacerlo lo mejor posible.
La canción de hoy es: Siamo Noi
Joder! nunca realmente he podido odiar a alguien por mas de un minuto.
domingo, febrero 13, 2005
La verdad nos hará libres. Gracias
Gracias Señores lectores. Cuando aún no se puede decir con tranquilidad la palabra homosexual en Chile; cuando a un ajueza le quitan a sus hijos porque un hombre la acusó de lesbiana; cuando en una teleserie un gay no puede pololear; cuando un crimen cometido en contra de homosexuales hace 11 años aún no encuentra solución, cuando mostrar un condón en televisión es problemático para algunos, cuando se desconocen los derechos de las personas y la libertad de elegir, etcétera, etcétera, me alegro de muchisimo de que mi conducta sea tildada de freak, y le agradezco muchísimo a quienes lo reconocen. Gracias, por que no quiero ser "normal" en un país donde pasan esas cosas. No quiero ser un gay humillado por mis padres ni teniendo romances a escondidas de la vida. No quiero "vivir mi sexualidad en privado" si eso significa callarme, agachar la cabeza y mirar el mundo con temor cada vez que tengo que comentar de quién estoy enamorado.
Miles de veces he escuchado que se necesitan héroes. Y siempre es tiempo, siempre podemos terminar de convencernos de que desde nuestra humilde posición se puede. Aunque no lo seamos realmente, hay que creer que se puede hacer más. Con esto justifico éste espacio. Yo no le temo a nadie, yo no tengo nada que esconder, soy feliz y me amo tal como soy. No soy la mejor persona del mundo, tengo mas defectos que los que probablemente tenga alguien que me lee, pero desde que me dí cuenta de eso voy mirando hacia adelante luchando en contra de ellos y no me da miedo decir que voy a hacer todo lo posible por ser héroe.
Es el amor por mi mismo el que no me deja callarme, es ese respeto por mí mismo y por los derechos de los otros que no quiero callarme. Es cierto que no es fácil, que una lucha así tiene más de agraz que de dulce; es cierto que todos tenemos desilusiones amorosas y que no todos tiene porqué quererme tal como soy. Pero no hay que confundir eso con el fracaso ni con un error personal. Más aún, cuando no se trate de algo tan personal sino de un grito para ser escuchado... puede también haber una desilusión. Pero alguien lo dijo y es muy cierto: la verdad nos hará libres. Sólo eso nos hará verdaderamente libres. Por eso lo dejo firmado para mis amigos: no voy a actuar por conveniencia. Y les advierto a todos los miedosos: yo no voy a compartir el miedo de nadie. Aquí está mi pecho, y ahí están todos mis valores. Y esto tiene más de declamación política y algo de rimbonbancia, pero no me importa, nadie está obligado a leer esto, es sólo que esas son mis únicas armas y se que me defenderán. Y yo quiero y voy a luchar con ellas.
Miles de veces he escuchado que se necesitan héroes. Y siempre es tiempo, siempre podemos terminar de convencernos de que desde nuestra humilde posición se puede. Aunque no lo seamos realmente, hay que creer que se puede hacer más. Con esto justifico éste espacio. Yo no le temo a nadie, yo no tengo nada que esconder, soy feliz y me amo tal como soy. No soy la mejor persona del mundo, tengo mas defectos que los que probablemente tenga alguien que me lee, pero desde que me dí cuenta de eso voy mirando hacia adelante luchando en contra de ellos y no me da miedo decir que voy a hacer todo lo posible por ser héroe.
Es el amor por mi mismo el que no me deja callarme, es ese respeto por mí mismo y por los derechos de los otros que no quiero callarme. Es cierto que no es fácil, que una lucha así tiene más de agraz que de dulce; es cierto que todos tenemos desilusiones amorosas y que no todos tiene porqué quererme tal como soy. Pero no hay que confundir eso con el fracaso ni con un error personal. Más aún, cuando no se trate de algo tan personal sino de un grito para ser escuchado... puede también haber una desilusión. Pero alguien lo dijo y es muy cierto: la verdad nos hará libres. Sólo eso nos hará verdaderamente libres. Por eso lo dejo firmado para mis amigos: no voy a actuar por conveniencia. Y les advierto a todos los miedosos: yo no voy a compartir el miedo de nadie. Aquí está mi pecho, y ahí están todos mis valores. Y esto tiene más de declamación política y algo de rimbonbancia, pero no me importa, nadie está obligado a leer esto, es sólo que esas son mis únicas armas y se que me defenderán. Y yo quiero y voy a luchar con ellas.
sábado, febrero 12, 2005
Pipe debe justificar su vida
Pronto estaré en el cielo. Y sólo les pregunto una cosa, Gaviotita, Carla, escazos lectores todos. ¿Estoy enfermo por escribir las cosas que escribo acá? ¿Estoy loco por escribir lo que pienso, lo que vivo, lo dificil que es ser gay en Chile?
El derecho a la contradicción
Historia de un amor...
Me propuse no borrar ninguna de las cosas que escriba acá, un poco con el fin de no esconder ni olvidarme de algunas cosas que he pensado, pero también para reivindicar el derecho de los seres humanos a ser contradictorios. No somos matemáticos. El caso es que no hay acontecimiento más contradictorio que la atracción por alguien. No hay forma de evitarlo. Puedes querer cantar "se te olvida" y luego "sin ti", y sientes una y otra cosa otra vez, y los golpes en el pecho vienen y van. A fuerza no será nada, menos tratar de evitar esas contradicciones. Probablemente sean procesos o qué se yo.
Piel Canela...
Me gustan los boleros, me gusta el swing con los tamborcillos y las voces medio impostadas. Me gusta cantarlos. Y también imaginar. Estuve imaginando cómo quería estar en unos años más. Deseé un amanecer abrazado a alguien y al sol. Con la suavidad de la no-culpabilidad por estar haciendo algo inoportuno ni prohibido por el status. Mi gato estará más grande y probablemente más tranquilo. Nunca había pensado así. El futuro no pasaba del siguiente fin de año y no había mucho espacio para tener a alguien entre mis brazos. Ahora, quién sabe, quizás ahora hay tiempo; quizás ahora realmente puedo tener a alguien entre mis brazos; quizás sólo ahora sé abrazar.
Me propuse no borrar ninguna de las cosas que escriba acá, un poco con el fin de no esconder ni olvidarme de algunas cosas que he pensado, pero también para reivindicar el derecho de los seres humanos a ser contradictorios. No somos matemáticos. El caso es que no hay acontecimiento más contradictorio que la atracción por alguien. No hay forma de evitarlo. Puedes querer cantar "se te olvida" y luego "sin ti", y sientes una y otra cosa otra vez, y los golpes en el pecho vienen y van. A fuerza no será nada, menos tratar de evitar esas contradicciones. Probablemente sean procesos o qué se yo.
Piel Canela...
Me gustan los boleros, me gusta el swing con los tamborcillos y las voces medio impostadas. Me gusta cantarlos. Y también imaginar. Estuve imaginando cómo quería estar en unos años más. Deseé un amanecer abrazado a alguien y al sol. Con la suavidad de la no-culpabilidad por estar haciendo algo inoportuno ni prohibido por el status. Mi gato estará más grande y probablemente más tranquilo. Nunca había pensado así. El futuro no pasaba del siguiente fin de año y no había mucho espacio para tener a alguien entre mis brazos. Ahora, quién sabe, quizás ahora hay tiempo; quizás ahora realmente puedo tener a alguien entre mis brazos; quizás sólo ahora sé abrazar.
viernes, febrero 11, 2005
El orgullo
Se me cruzó el orgullo en el camino. Lo había confundido con la autoestima, pero se mezclaron demasiado. Ahora no sé separarlos. Me cuesta tanto ver que de pronto queda evidente toda mi fragilidad... y eso de parecer frágil es lo que no quiero. No quiero ser vulnerable, no quiero que queden frente a mi como un tipo... qué se yo... soy sincero, demasiado sincero a veces y cuando sale mal todo... el orgullo es la forma de protegerme. Creo que doy demasiado, que mal, necesitaré encontrar a alguien que de tanto. Claro que primero debo definir esto del orgullo.
O tal vez no es el orgullo, sino el enojo de no recibir lo mismo que se da. O la herida permanente.
En fin, no es nada grave, pero me aproblema, porque es lo peor de salir herido... vienen las ganas de pararse y hacer creer que no dolió, aunque dolió y mucho. Entonces, el recuerdo de quien te hiere te hace renacer la herida, pero también todo lo bueno.. esa contradicción me mata, me inhabilita ¿Alguien sabe la solución?
O tal vez no es el orgullo, sino el enojo de no recibir lo mismo que se da. O la herida permanente.
En fin, no es nada grave, pero me aproblema, porque es lo peor de salir herido... vienen las ganas de pararse y hacer creer que no dolió, aunque dolió y mucho. Entonces, el recuerdo de quien te hiere te hace renacer la herida, pero también todo lo bueno.. esa contradicción me mata, me inhabilita ¿Alguien sabe la solución?
jueves, febrero 10, 2005
Insípido
De pronto mi garganta está vacía, y el aire pasa tranquilamente casi como si no hubiese nada que atravesar. Mi corazón no late más de lo que quiere y mi nariz solo se cansa de no tener algun olor bueno que recordar. No es malo como parece. De pronto después de leer El Viaje Vertidal de Enrique Vila-Matas, me he tranquilizado de sobremanera. Léanlo.
domingo, enero 23, 2005
Mis palabras mojadas
Repetidas veces queriendo cambiar el corazón. Gracias por el posteo C. Lo que pasa es que no tenía palabras secas y quería protegerme, pero es iluso de mi parte. Este tipo de dolor ya está adentro y es dificultoso de entender y describir... como un dolor de guata porque me hicieron sentir ridículo por querer a alguien con cierta inocencia. Un dolor de guata también por tener un cierto apuro innecesario por querer. Y otro por el ejercicio de querer derribar murallas que no son mías, y finalmente transformarme en un kamikaze.
Eso me tiene confundido, triste y con rabia. Mi amor es demasiado simple a veces y de tan simple para algunos parece que no lo fuera, para otros es ridículo. Esa es la verdad, la ingenuidad me juega en contra. De pronto esto es lo que más me da rabia y tristeza: que no soy un pescador, solo un hombre que espera en la playa y a quien se le mojan las palabras cuando se acerca buscar el tesoro que solo se encuentra en ese maldito mar.
Eso me tiene confundido, triste y con rabia. Mi amor es demasiado simple a veces y de tan simple para algunos parece que no lo fuera, para otros es ridículo. Esa es la verdad, la ingenuidad me juega en contra. De pronto esto es lo que más me da rabia y tristeza: que no soy un pescador, solo un hombre que espera en la playa y a quien se le mojan las palabras cuando se acerca buscar el tesoro que solo se encuentra en ese maldito mar.
sábado, enero 22, 2005
Cambio corazón por piedra
Vendo mi corazón. Ya no lo quiero. Ya no quiero querer a alguien, no quiero enamorarme en algunos años más, no quiero que por enésima vez mi amor sea DEMASIADO para quien quiero entregarlo.
Cambio mi corazón por una piedra, porque parece que esa es la fórmula para que un gay puede ser feliz no? Cambio mi alma por aire finito, no quiero las esperanzas, no quiero más cariño.
Cambio mis ojos por gafas oscuras, porque no se puede dormir eternamente ni querer sin que te quieran. Porque parece que no se puede amar la ternura, no se puede mirar, porque podría encantarme con alguien...
Lo vendo barato, a ver si alguien quiere dos. Vendo mi alma y que mi cuerpo se quede impoluto, que de nada servirá si no tiene nada que decir.
Por lo demas han cometido suficientes errores y no deben valer demasiado. Quizá mande el corazón a una desarmaduría de músculos y el alma a un compresor de aire. No tengo nada que hacer con ellos. Han terminado de golpearlos, están un poco inservibles, un poco moribundos y me hacen sentir tan ridículo y absurdo... porque nadie ama ahora, por lo menos no como ellos quieren amar.
Quizás están pasados de moda, y tengo que comprar unos nuevos. El corazón es demasiado comprometido, no necesita demasiado para querer y confia en quien no debe confiar. Y el alma, el alma es transparente, cálida, gusta de dar abrazos y besos, de esos que se me caen de los bolsillos, ahora.
Cambio mi corazón por una piedra, porque parece que esa es la fórmula para que un gay puede ser feliz no? Cambio mi alma por aire finito, no quiero las esperanzas, no quiero más cariño.
Cambio mis ojos por gafas oscuras, porque no se puede dormir eternamente ni querer sin que te quieran. Porque parece que no se puede amar la ternura, no se puede mirar, porque podría encantarme con alguien...
Lo vendo barato, a ver si alguien quiere dos. Vendo mi alma y que mi cuerpo se quede impoluto, que de nada servirá si no tiene nada que decir.
Por lo demas han cometido suficientes errores y no deben valer demasiado. Quizá mande el corazón a una desarmaduría de músculos y el alma a un compresor de aire. No tengo nada que hacer con ellos. Han terminado de golpearlos, están un poco inservibles, un poco moribundos y me hacen sentir tan ridículo y absurdo... porque nadie ama ahora, por lo menos no como ellos quieren amar.
Quizás están pasados de moda, y tengo que comprar unos nuevos. El corazón es demasiado comprometido, no necesita demasiado para querer y confia en quien no debe confiar. Y el alma, el alma es transparente, cálida, gusta de dar abrazos y besos, de esos que se me caen de los bolsillos, ahora.
miércoles, enero 12, 2005
Administrar el pasado
¿Qué se hace con los recuerdos? ¿Qué se hace cuando las cosas que tienes van y vuelven como boomerang para darte golpecitos en la cara de vez en cuando?
Eso le preguntaba al sicoanalista. Qué se hace cuando esos recuerdos no te dejan crecer y te mantiene pegado a un cúmulo de pasado desagradable. Y aún no tengo respuesta y él aún no puede dármela aunque supongo que es algo que tengo que aprender a manejar. Casi como estar viviendo dos vidas al mismo tiempo. Sobretodo en los momentos tristes, sobretodo en los momentos de cambio.
En el fondo busca la tranquilidad dentro de mi cabeza. Y el ejercicio de volver y revivir nítidamente echos pasados, cansa, tanto que es posible que llueva adentro. Entonces la tristeza parece no tener raíz, y vuela.
Dentro de mi soy feliz profundamente, pero igual la tristeza puede volar, espero que después de mis devaneos sicológicos en el diván algo vaya mejor. Yo creo que sí.
Eso le preguntaba al sicoanalista. Qué se hace cuando esos recuerdos no te dejan crecer y te mantiene pegado a un cúmulo de pasado desagradable. Y aún no tengo respuesta y él aún no puede dármela aunque supongo que es algo que tengo que aprender a manejar. Casi como estar viviendo dos vidas al mismo tiempo. Sobretodo en los momentos tristes, sobretodo en los momentos de cambio.
En el fondo busca la tranquilidad dentro de mi cabeza. Y el ejercicio de volver y revivir nítidamente echos pasados, cansa, tanto que es posible que llueva adentro. Entonces la tristeza parece no tener raíz, y vuela.
Dentro de mi soy feliz profundamente, pero igual la tristeza puede volar, espero que después de mis devaneos sicológicos en el diván algo vaya mejor. Yo creo que sí.
sábado, enero 08, 2005
Esto de evitar los fatalismos
Debo admitir, sin nada de verguenza que "de un tiempo a esta parte", mucho de lo que hecho ha sido luchar contra los fatalismos... esos que yo mismo me impongo cuando creo que las cosas van terminar mal... o que siempre todo será ir de bien en mal, etcétera etcétera... Afortunadamente estoy aprendiendo que pensar así es ser un huevón y que, finalemnte, las posibilidades de que algo vaya mal son las mismas de que vaya bien.
Por otro lado encontrarme con personas dificiles de amar ha ayudado a este sentimiento fatalista. Ahora lo analizo con toda frialdad. No es culpa de lo que yo siento, sino de lo que no se peude comunicar, porque no es recibido. Tan simple como eso, pero un hecho que se ha repetido no?
Las opciones, frías como este análisis, son dejar de emitir o seguir intentándolo... aunque creo que ni siquiera es tan blanco y negro... En eso, actuar de buena fe sigue siendo mi opción.. asi que a veces habrá que callar y otras veces seguir hablándo, hasta que se escuche, por allá.
Por otro lado encontrarme con personas dificiles de amar ha ayudado a este sentimiento fatalista. Ahora lo analizo con toda frialdad. No es culpa de lo que yo siento, sino de lo que no se peude comunicar, porque no es recibido. Tan simple como eso, pero un hecho que se ha repetido no?
Las opciones, frías como este análisis, son dejar de emitir o seguir intentándolo... aunque creo que ni siquiera es tan blanco y negro... En eso, actuar de buena fe sigue siendo mi opción.. asi que a veces habrá que callar y otras veces seguir hablándo, hasta que se escuche, por allá.
viernes, enero 07, 2005
Sin Duda
Vivir no da lo mismo. Pero si mis manos están frías no tengo nada más que hacer que ponerlas enfrente del calor. Y si estás tú y si se me llena el corazón de lluvia, desembocaré en el mar el río de la esperanza y seguiré nadando, porque no da lo mismo tener el pecho inundado.
lunes, enero 03, 2005
Las cosas que no dejé de hacer
Dejé las bebidas gaseosas y en algun momento intenté dejar el café. Mi hígado y mi colon me lo pedían pero realmente no pude dejar el café, pero sólo tomo agua para quitar la sed. Intenté dejar de enamorarme pero tampoco puedo. No puedo dejar de esperanzarme tampoco. He tratado de leerme muchos libros en la vida (aunque aún hay tiempo) y no creo que alla agarrado más de uno por mes (por gusto personal, los otros eran obligado) Trato de perdonar y me cuesta. Trato de no estar de mal humar cuando me hablan algo en mi casa... me cuesta, pero trato. Y alguna vez, a los 17, traté de empezar a escribir un libro... o más bien una historia larga para que no suene tan pretensioso. Iba bien... pero llegado a las 50 páginas me di cuenta de que no tenía sentido continuar si no podía decir, ni siquera para mí mismo, que los dos niños que en la historia estaban juntos... se amaban. Y creo que se amaban de verdad, aunque a veces al mejor estilo de las novelas de Herman Hesse, pero yo no podía decirlo.. y ¿qué sacaba con escribirlo si tampoco me atrevía a que alguien lo leyera y se diera cuenta de que era una historia de gays?
Claro que no era una historia de gays, aunque sea algo eufemístico... era una cosa de emociones y de amor y amistad y todo eso... Como sea, ahora ya pueo decirlo, puedo leerlo, puedo escribirlo así que continuaré y terminaré lo que había empezado. Pero como modo de sintematicidad lo haré en un blog http://antesydespues.blogspot.com. 'a por ello.
Claro que no era una historia de gays, aunque sea algo eufemístico... era una cosa de emociones y de amor y amistad y todo eso... Como sea, ahora ya pueo decirlo, puedo leerlo, puedo escribirlo así que continuaré y terminaré lo que había empezado. Pero como modo de sintematicidad lo haré en un blog http://antesydespues.blogspot.com. 'a por ello.
sábado, enero 01, 2005
El 2005 viene con derecho
Feliz año nuevo. En todas partes hay gays y no me bastó más que bailar solo música electrónica, con un par de tragos en el cuerpo, y mis ojos vieron lo que no habían visto... en una fiesta que, sólo para clasificar, llamaré "hetero". De ahi es fácil flirtear con alguien. La cosa es evitar a los jaladores y encontrarse, pero ejemplo, con un simpatiquísimo tipo holandés. Eso viene siendo un resumen de mi buena primera noche de 2005. (¡Que guapo el holandés!) Después de eso, a casa, a dormir y a pensar en que pronto tengo que ponerme a trabajar en mi investigación sobre los excluidos.
El primer día fue bueno... aunque podía haber sido mejor porque no estuve con algunos con quien hubiese querido estar, pero bueno, eso sólo me hace desear darle abrazos más grandes a cada uno cuando los vea.
Por todo eso creo que el 2005 viene doblemente emocionante... si lo considero fríamente, tengo mucho más de lo que tenía, estoy mucho más feliz que antes y, como la parábola de los talentos... el resultado de esa multiplicación ha de ser poderoso. Espero contar con lectores.
En el amanecer yo miraba hacia arriba y el cielo estaba tan vacío como la pista de baile. La verdad es que a pesar de los flirteos empecé el dos mil cinco bailando solo, algo que me gusta muchísimo. Aún así debe ser interesante terminarlo bailando de a dos. Como para probar experiencias nuevas, pienso. A ver si este corazón endurecido y orgulloso me deja.
El primer día fue bueno... aunque podía haber sido mejor porque no estuve con algunos con quien hubiese querido estar, pero bueno, eso sólo me hace desear darle abrazos más grandes a cada uno cuando los vea.
Por todo eso creo que el 2005 viene doblemente emocionante... si lo considero fríamente, tengo mucho más de lo que tenía, estoy mucho más feliz que antes y, como la parábola de los talentos... el resultado de esa multiplicación ha de ser poderoso. Espero contar con lectores.
En el amanecer yo miraba hacia arriba y el cielo estaba tan vacío como la pista de baile. La verdad es que a pesar de los flirteos empecé el dos mil cinco bailando solo, algo que me gusta muchísimo. Aún así debe ser interesante terminarlo bailando de a dos. Como para probar experiencias nuevas, pienso. A ver si este corazón endurecido y orgulloso me deja.
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